miércoles, mayo 18, 2022

Colombia tiene rabia

 Lo que ha hecho la procuradora de bolsillo de Iván Duque y Álvaro Uribe es el golpe que faltaba para terminar de encolerizar a un país que pide cambios. La procuradora apellido Cabello, la misma que fue ministra de Duque, que fue ternada muchas veces para diferentes cargos por Uribe, y que siempre ha militado al lado de los corruptos que el pueblo quiere cambiar, le ha terminado de dar el empujón que le faltaba a una campaña presidencial sucia y carente de ideas, una campaña en la que Colombia está diciendo no queremos más Uribe, no queremos más Duque, no queremos más Pastrana, no queremos más Cesar Gaviria. Esa Colombia le está diciendo y enviando el mensaje que aun los que están en el poder no quieren ver. 

La procuradora Cabello, ha hecho lo mismo que su antecesor Ordoñez y con eso martiriza a un alcalde al suspenderlo. Algo que ya la CIDH le ha dicho al país que no pueden hacer. Sin embargo, como siempre han tenido el poder y no le temen al pueblo, solo le temen al cambio, utilizan ese poder del estado para perseguir. Suspender a un alcalde por un video que puede ser interpretado de diferentes formas, sin darle opción a la defensa, y hacerlo sin suspender al general del ejército que en clara violación  a la ley se entrometa en política con una discusión con el candidato que más opciones tiene hoy.

Cabello está lanzando la candidatura de Quintero a presidente en el año 2026 y está empujando a esa Colombia que tiene rabia por las porquerías que los de siempre han hecho, a votar por cualquier opción que sea cambio, eso es pensar con el hígado, algo que el colombiano normal hace. Antes pensaba con el hígado por las FARC, hoy lo hacen porque esa guerrilla no existe y todas las cortinas que tenían se han caído.

En los últimos 20 años el uribismo ha perseguido a todos los que osen contrariar sus ideas, eso ya lo demostró Álvaro Uribe con el extinto DAS cuando mandaba a chuzar a la corte suprema. Hoy dicen que hallaron micrófonos en la sede de campaña del candidato de Uribe, son maniobras que ensucian mas esta campaña política en la que la rabia, el desespero y el populismo están primando sobre la sensatez y las propuestas.

La rabia hace que se piense con el Hígado y no con el cerebro, eso es lo que Colombia siempre ha hecho, pasar del Uribismo al Petrismo, o pensar en un populista como Rodolfo para que diga cualquier cosa que se quiere escuchar y tenerlo como opción. Colombia tiene rabia, y la sensatez huye ante tanta ignorancia de quienes piensan que cambiar será la mejor forma sin saber a dónde, el cambio como palabra de forma es cualquier cosa diferente a lo de siempre, no significa que sea mejor, ya en Santa Marta lo comprobaron.


Son de la B

El Unión Magdalena ascendió el 4 de diciembre del año 2021en un polémico partido que le dio la vuelta al mundo, y aún así con ese regalo, el dueño del equipo Eduardo Dávila no fue capaz de armar un equipo competitivo, capaz de asumir el reto que se le imponía de mantener la categoría, la forma más fácil; construir su propio promedio. Eso parece tarea difícil mientras en la estructura del Unión Magdalena figure Carlos Silva, al que algunos llamaban el tapabocas silva por ser el técnico que estaba al mando en el polémico ascenso, o por ganar un título de la B 4 meses después al Cortulua por penales, ese día Carlos Silva veía la gloria con el Unión, una gloria para él porque la verdadera es mantener al equipo en la máxima categoría, en donde muy seguramente solo estará 6 meses más antes de volver a donde le gusta estar a Eduardo Dávila y a Carlos Silva, quien pese a no ser el técnico en propiedad del equipo, sigue en el club con sueldo y beneficios de director técnico, el cariño del dueño hacia silva es muy grande, dicen algunos.

Los jugadores que tiene el unión son jugadores de la B, no hay refuerzos, llegaron dos jugadores de llaneros a reforzar a un equipo de la A, y cero jugadores de ataque, así fue como el mal llamado tapabocas silva confeccionó una nómina para según sus propias palabras, pelear por un título internacional, los jugadores del equipo son de la B su mentalidad y su trasegar así lo demuestra.

Los directivos colocaron a disposición del técnico armar un equipo, ese equipo terminó armado por Silva. Un equipo mediocre, lo más importante en una empresa es el líder, y este líder ya sabemos cómo actúa, tan poco amor le tiene al equipo que nunca fue capaz de dar un paso al costado, quizás porque no quería renunciar a todos los beneficios y mimos que le hacia el dueño del equipo con camioneta y apartamento incluido en un edificio en una zona  prestigiosa de la ciudad.

La verdad es que por más rabia que nos da a los hinchas que amamos el equipo, hoy tenemos que aceptar lo que nos gritan muchas veces, son de la B. De la B son Dávila, los directivos, la dirección técnica y los jugadores de un equipo herido, al que la afición no supo respaldar en el estadio y le terminó de ocasionar una herida mortal que lo tiene con pie y medio de nuevo en donde le gusta estar al dueño del equipo, Eduardo Dávila y su junta directiva junto al Paradita Silva son de la B, no tengo dudas. 


sábado, mayo 14, 2022

El petrismo es el nuevo uribismo

Hace 20 años Álvaro Uribe era un outsider de la política, un ex gobernador y ex senador que quería ser presidente, era borrado en las encuestas, hasta que con un discurso apropiado para el momento que vivía el país, logro unir en su alrededor todo lo malo de la política colombiana, se llevó por delante gran parte del partido liberal que abandonó a Horacio Serpa y al partido conservador que en el momento era el que gobernaba con el peor presidente hasta el 2018 que hayamos tenido en el país. Uribe supo capitalizar el mal gobierno de Pastrana y eso lo llevo a ganar en primera vuelta.

De ahí en adelante, Uribe no paro de crecer hasta convertirse en el gran colombiano, luego uno de sus alfiles propuso cambiar un articulito de la constitución para que el presidente eterno de muchos se inmortalizara con un periodo más, y si no es por la corte constitucional, creo que Uribe todavía seria el que viviría en la casa de Nariño.

Hoy, después de dos intentos fallidos y en su tercer intento, aparece la figura de Gustavo Petro, que supo esperar 4 años desde que Duque barriera en las elecciones con el discurso de no ser Venezuela. Petro, quien es un excelente senador, fue un mal alcalde y no sabemos cómo será de presidente, se encamina a ganar las elecciones presidenciales más sucias que recuerda la Colombia actual, desde hace más de 30 años no se vivía una campaña tan falta de ideas y llena de calumnias, llena de improperios, una campaña enlodada por la inseguridad y amenazas a candidatos, por un paro armado de un clan de golfo capaz de paralizar al país durante 4 días en las narices del gobierno. 

Ese sentimiento que Petro ha logrado extender a todos los que lo ven como un salvador que puede cambiar al país, cambiándolo en medio de la división que ha logrado en la que los que no estén con el son los malos, al igual que Uribe en su época, en la que los que no lo apoyaban eran tildado de guerrillero, perseguidos, espiados y algunos amenazados que debieron irse del país. Esas épocas vividas en el otro extremo vuelven a la memoria de muchos que ya amenazan con irse del país, esta vez no huirán los políticos de izquierda sino los contrarios, y en esa dicotomía nos la pasamos como estado y sociedad. Ahora el Petrismo es el nuevo uribismo, personas que aman e idolatran a quien ven como el verdadero cambio de país, así como Uribe en su momento fue el cambio para un pésimo presidente como Pastrana. Petro está capitalizando el mal gobierno de Duque, y eso lo tiene a la puerta de ganar en primera vuelta.

 


miércoles, mayo 11, 2022

El peor laboratorio de la izquierda en Colombia

"La hormiga, por odio a la cucaracha, voto por el insecticida. Murieron todos, hasta el grillo que se abstuvo...". Es la mejor frase para describir lo que significa votar por rabia. En Santa Marta hace 10 años, se presentaban como un proyecto alternativo y de cambio, proyecto que se fue convirtiendo en un proceso personal electoral de quien es el líder del movimiento naranja de la ciudad del cambio. Ese movimiento que tiene a la ciudad y al departamento con cifras de pobreza extrema, solo compitiendo con la Guajira y el choco, es la mejor muestra de cómo elegir por rabia y pedir un cambio que resulta ser un salto al vacío. Al final los únicos que viven sabroso en Santa Marta son los que andan en la rosca política de un proyecto personal, que en nada ha beneficiado al departamento y a la ciudad.

Cambiar por cambiar, pareciera la salida del ser humano cuando ve que no hay otra solución. En el Magdalena se cansaron de los clanes de siempre, de los Cotes, de los Diagramados, de los Vives. Y yo también me canse de ellos, muchos nos cansamos, y muchos pensaron que elegir a alguien que había hecho un proceso éxitoo en la universidad del Magdalena podía ser bueno, el resultado 10 años después en la ciudad no es el mejor, el laboratorio que ya no es tan laboratorio en la ciudad, muestra un gobierno distrital que se ha enfrascado en hacer ver que son un cambio, que los de antes eran los malos, y olvidan mencionar que ya los de antes son los de ahora, después de una década de gobiernos la ciudad no va por buen camino, no hay agua, no hay trabajo, los indicadores de pobreza suben cada día y los escándalos de corrupción se tapan con contratos al hijo de la procuradora para que engaveten los procesos que deberían desencadenar procesos.

Está demostrado que el poder sin ser decente y honesto en un país como Colombia no sirve sino para llenarse los bolsillos, es como hacen muchos que llegan al poder bajo las banderas del pueblo y luego usan el pueblo solo para los votos que necesitan, los mueven cual ganado que se lleva a pastar. Pasa con los de antes, pasa con los de ahora. Lo que hoy hacen quienes se consideran alternativos son las mismas prácticas que hacen los que son de derecha, lo mismo que hacen quienes han estado en el poder por siempre y que hoy el país se apresta a cambiar en un salto a cualquier parte. Todo resultado de lo malo que ha sido el experimento de Uribe con Duque en el poder, con quien volvimos a vivir en el año 2002.

Lo de Duque ha sido un desastre, y eso genera rabia, indignación y sobre todo genera lamentos en muchos, el pueblo entendió que debe existir un cambio, y esa rabia la supo encarnar Petro, se adueñó de las banderas del cambio, el cambio de extremo, pasaremos del lado derecho a la izquierda, a un lado que nunca en Colombia ha sido poder, y será el momento exacto para ver que quieren o pueden hacer, aunque muchos ya estemos viendo en el Magdalena lo que los gobiernos alternativos les gusta hacer, son los nuevos ricos de la ciudad, pasean en camionetas último modelo, prometen obras que no tienen aún permisos, pero inauguran las vallas para vender el humo y ganar votos. Todo por mantener el poder que saben que sirve para llenarse los bolsillos y llenar sus egos.

Siempre sera mejor cambiar cuando se conoce el proyecto, y eso lo maneja muy bien quien fuera el mejor alcalde y mejor gobernador de Colombia. Sabe lo que hace, sabe de donde viene y sobre todo, es una persona honesta, con manos limpias y con mucha trasnparencia para gobernar, ese personaje es Sergio Fajardo y no es entrar en un laboratorio del que pueda salir un Monstruo como el que se engendró en Santa Marta con un nuevo clan.



martes, mayo 10, 2022

Estamos en el 2002

Álvaro Uribe lo logró, estamos en el 2022 pero viviendo en el 2002. Los actores armados se han tomado al país, lo han hecho con la complicidad y pasividad de los organismos del estado, los mismos que en el pasado y no sabemos si en el presente fueron sus aliados en la recuperación del país de las manos de la guerrilla de las FARC. En aquella época, Los paracos de Mancuso, 40, Ernesto Báez, Castaño eran los reyes del país y Uribe les propuso al mejor estilo aliado, hacerles un proceso de paz sometiéndolos a la justicia, y luego cuando ellos estaban a punto de hablar de sus víctimas y lo que el estado en conjunto había hecho, los mandaron a callar a los Estados Unidos.

En pleno 2022 y 20 años después de que iniciara la época de Uribe Vélez, parecemos estar viviendo en ese horrible 2002, en aquel momento teníamos de presidente a quien hasta el 2018 era el peor presidente de Colombia, y que solo podría ser superado por un experimento del mismo Uribe Vélez, Iván Duque, un personaje sin ninguna autoridad, sin mando, pero con mucho carisma y talento m musical llegó a la presidencia y lo hizo bajo la tutoría de Uribe. Durante el gobierno de Santos, el partido de Uribe se dedicó a sabotear, a torpedear y a ser una talanquera en el camino. Así llegaron al poder, solo por recuperarlo pero sin un plan claro para el país. En este 2018, Colombia eligió por miedo a ser Venezuela con Petro.

Duque quiso hacer lo mismo que su maestro, y con una extradición exprés envió a los Estados Unidos a quien catalogaba como el asesino más grande de Colombia, en un afán por darse muchas ínfulas de que había capturado a uno peor que pablo Escobar. En el año 2000, la guerrilla paralizaba el país en el caguan, en la costa no se podía pasar por los montes de María, eran los amos y señores del país. Uribe llegó al poder con el objetivo de acabarlos, era fácil, peor que Pastrana no se podía hacer, Uribe sacó al ejército a patrullar y logró recuperar espacios vedados, sin embargo, 20 años después los mismos que volvieron a las fincas por Uribe, no han podido ir a fincas por el que dijo Uribe, en sus narices el clan del golfo hace que se deba cerrar las carreteras nacionales, ir a Magangue después de 6 de la tarde es imposible por estos días, viajar entre Montería y Sincelejo también.

Duque al igual que Pastrana en su momento vive de viaje, en plena crisis con el clan del golfo que no son más que paramilitares reencauchados se va de viaje a Costa Rica, ese es el tamaño del gobierno de Duque. Nos ha devuelto a épocas que pensamos no vivir, y que ahora con quien nombran su candidato pretenden llamar al cambio, todo aprovechado por el populismo con el que se ganan elecciones en un país que piensa con el hígado.

Perlas:

  • La discusión con un seguidor de Petro hoy es la misma que teníamos hace 10 años con Uribista, son personas fanáticas, ciegas, sordas y mudas. Seguidoras de un falso mesías.

viernes, mayo 06, 2022

En plena guachafita

Iván Duque es el subpresidente de Colombia, es ese personaje al que no le sale una. En el año 2021 decía que al clan de golfo se le había acabado la guachafita cuando capturaba a Otoniel. Hoy, ese clan del golfo es capaz de paralizar el país porque Duque de manera exprés ejecutó la extradición del capo del clan.

Son tantas las frases que Duque ha lanzado que no ha podido cumplir, paso por sus 40 minutos de fama en plena pandemia con su programa de televisión todos los días por una hora, y justo con un paro nacional lograron que se acabara esa desfachatez de presidente presentador, se le acababa lo que el vino a hacer al mundo, creo que puede pedirle a RCN un espacio para ayudar a Yo, José Gabriel con un talk show en el que pueda hacer pinolitas, tocar guitarra y contarle chistes a los invitados de su programa.

Sin embargo, de ese presidente que brilla por su carisma sale a relucir el subpresidente que no tiene autoridad, al que en plena época de seguridad democrática de gobiernos de Uribe, de ese que Duque defiende, lo que queda del llamado clan del golfo, que no son más que paramilitares reciclados, logran paralizar el país, quemar buses, cerrar el comercio, parar el tráfico y logran intimidar al ciudadano de a pie que termina mediante un celular replicando las cadenas con panfletos amenazantes que hablan de cierre de universidades y colegios. Es más, es importante para el estado actual de las elecciones que el ciudadano de a pie sienta miedo, lo malo para Duque es que el miedo lo sienten en pleno gobierno de lo que él representa.

Muchos de los seguidores del mal llamado centro democrático salen con armas falsas y de fogueo a hacer disparos o amenazar a jóvenes que bloquean calles en pleno paro nacional, ese que causó que Duque dejara su programita de televisión, pero esos personajes no dicen nada cuando los reductos paramilitares heredados de la desmovilización de justicia y paz de Uribe, salen a quemar buses y paralizar pueblos en la costa.

Estamos en plena guachafita de los que le pintan la cara al subpresidente de Colombia, los paramilitares siempre se han sentido cómodos con los gobiernos de Uribe, quien siempre quiso hacer creer que iba ganando la guerra a las FARC cuando realmente estaban asesinando a jóvenes inocentes para hacerlos pasar como bajas, esa es la guachafita que aún seguimos viendo en la Polombia de Duque en sus 4 años de aprendizaje.


miércoles, mayo 04, 2022

Nos quieren sepultar la esperanza

 Muchas personas en Colombia creen que para las elecciones presidenciales del 29 de mayo solo hay dos candidatos, es increíble ver como dicen que la cosa es solo entre Petro y Fico, Petro que lleva más de 8 años haciendo campaña para presidente y que nunca ha parado. Y Fico que llegó a la contienda como el gallo tapado de Uribe, posa de independiente en el papel, pero las fotos se las toma con todo lo que el país desea cambiar.

Sin embargo, hay que recalcar y explicarle nuevamente a todos que la cosa es cuestión de más candidatos pese a que los medios se han encargado de inflar e inflar a dos para que la pelea sea entre ellos. El país parece dividido entre la rabia y miedo, esta vez la rabia le va ganando al miedo. La rabia a los mismos de siempre,  a la corrupción, a eso que representa Uribe Vélez y sus políticos amigos, Pastrana, Cesar Gaviria, y todos los congresistas que al momento de hacer las leyes, legislan para ellos y sus intereses.

El pueblo se cansó, un gobierno que generó una explosión social con reforma tributaria y reforma a la salud, un congreso completamente arrodillado a los intereses de Álvaro Uribe y este desastroso gobierno, terminan por pasar factura, terminan por generar más rabia en el país. Y estalla la furia encarnada en quien aviva el fuego  y lanza frases populares como caudillo que es, eso es lo que ha hecho de Petro un fenómeno social en las encuestas, sabe que con Duque al mando tiene las mayores opciones que jamás tuvo la izquierda en Colombia.

Los medios y muchos en las calles nos quieren sepultar la esperanza de un país unido, de un país sin mentiras y la política del odio y la rabia, nos quieren hacer creer que solo hay dos candidatos, hay mucha gente que habla de que solo es entre Petro y Fico, no saben que aún se puede buscar otras opciones. Aun podemos votar por la esperanza sin miedo y sin rabia.

La rabia le va ganando al miedo, siempre ha sido por uno de los dos. Y si lo hacemos por esperanza? Por alguien que ha gobernado y ha sido el mejor en eso? y si escogemos el cambio seguro en vez de saltar al abismo de lo desconocido por rabia. Experimentos que ya han fracasado, el modelo más cercano de que elegir por rabia no es bueno esta en Santa Marta y el Magdalena, se quería cambiar tanto a los de antes que terminamos dándole el poder a un ególatra y caudillo que no ha hecho nada por el pueblo y sí mucho pos sus amigos, los que viven sabroso ahora.

Rabia produce el asesinato de líderes sociales, la justificación de los falsos positivos, las atrocidades que cometen las fuerzas del estado, así como la senadora cabal decía que el ejército debía entrar a matar, así lo hace y en las narices de todos. Eso que tanto nos impresiona es lo que queremos cambiar.


Entraron nueve, quedaron tres: la soledad del megalómano y el final del viaje

El 7 de agosto de 2022 pasó a la historia por ser el día en que el primer gobierno de izquierda iniciaba su andar. Ese día, en la posesión d...