jueves, noviembre 27, 2025

El nuevo clan del Magdalena y su discurso antimafias

La Alemania Nazi se unió en torno a Hitler por promesas simples en tiempos complejos: restaurar el orgullo nacional, recuperar la economía y “unificar” al país frente a supuestos enemigos. En el Magdalena, el nuevo Káiser del departamento, barón electoral, ha dicho a diestra y siniestra que sus intereses y la unión en torno a él deben darse porque es un firme luchador en contra de las mafias y los clanes de antes. Llega a llamar a Roy Barreras un "camaleón político", como si se tratara de un burro llamando orejón a un elefante.

Caicedo es el político más inteligente y oscuro que ha tenido el departamento del Magdalena; un personaje que siempre se refiere a sí mismo en tercera persona y que sabe ganar elecciones. Aprendió de los mejores y su discurso clasista no resiste una letra más. En medio de las elecciones atípicas a gobernador que acaban de suceder, Caicedo estuvo rodeado de apoyos que siempre criticó, empezando por el condenado corrupto Eduardo Pulgar, antes del partido de la U. También se sumó Rodrigo Roncallo, barón electoral del deprimido pueblo de Tenerife y dueño de una gran votación en el centro del Magdalena. A estos oscuros personajes se sumó Holmes Echeverría, quien paradójicamente es el representante del Centro Democrático en el Magdalena y ha venido construyendo un redil político bastante amplio; el apoyo de Yohan Pinedo, diputado y esposo de Elizabeth Molina, quien hasta la elección de Rafael Martínez siempre fue opositora del gobierno de izquierda; y la suma de Claudia Aarón, quien también fue crítica del Káiser del Magdalena. Todos ellos consolidan un frente de políticas contrarias en ideas, pero que se devoran con gran apetito el presupuesto de contratos, burocracia y participación política, como Caicedo sabe manejar con sus amigos más cercanos.


Al Káiser del Magdalena lo montó como rector, siendo aún bachiller, un parapolítico: el exgobernador Jorge Caballero Caballero. Esto ocurrió en un departamento históricamente dominado por los paramilitares. Es muy importante resaltar que, en ese momento, Caicedo no tenía título profesional universitario completo, lo que generó críticas en cuanto al cumplimiento de los requisitos establecidos para ser rector. Caicedo llegó a la alcaldía gracias a los Dabon y el Partido Liberal, en épocas que bailaban y cantaban en parrandas "Las flacas están de moda". Fue capaz de hacer alianza y acuerdos con el Mello Cotes, a quien luego "graduó" de mafioso y de poderoso clan Cotes, y hoy nuevamente llega al poder de la gobernación con las mismas alianzas que tanto critica, con un discurso desgastado pero bien arraigado en quienes lo ven como un pequeño dios en el cielo, o quizás como su Hitler en pequeñas dimensiones.

Caicedo repite que el Magdalena ha sido gobernado por “los mismos de siempre”, “las castas políticas” o “las mafias clientelistas”. Se presenta como un líder que “rompió el dominio de los clanes” y que gobierna de forma independiente frente a partidos tradicionales. Palabras como “mafias”, “corruptos”, “saqueo”, “honestidad” y “dignidad” aparecen reiteradamente para marcar un contraste moral frente a sus opositores, lo cual es todo lo que hoy en día es Caicedo y su movimiento político.

Caicedo controla alcaldías, gobernaciones, candidaturas y redes de apoyo. Opera con una estructura cohesionada, estilo movimiento o maquinaria progresista, incluso si su discurso es antimaquinaria. Ha tejido alianzas con sectores que él mismo antes señalaba. La permanencia prolongada de su grupo en el poder (2012–2024 y más allá) hace que muchos lo perciban como un nuevo clan político, aunque con narrativa de izquierda. El nuevo clan es una realidad: pasó de los votos que llamaba militantes de base a ser un político que necesita de lo que siempre criticó para mantenerse vigente, y que pueda seguir pagando cirugías estéticas para cada día parecerse más a Norberto.

lunes, noviembre 24, 2025

Abstención récord y alianzas turbias: Cómo da vueltas la vida

Han pasado las elecciones atípicas con un jugador clave: Carlos Caicedo, el gran ganador de una jornada que nos hubiéramos ahorrado si a su Mini Me, el gran Rafita, no se le hubiera ocurrido apoyar a Miguelina Pacheco en plena campaña en el 2023. Esos doscientos mil millones que le costó a la democracia y al país estaban de más, pero sirven para señalar que Carlos Caicedo sigue siendo el gran elector del Magdalena, un personaje capaz de subir al trono de los ungidos a la persona que le parezca sin mérito alguno, solo por ser la que diga Caicedo.

En la jornada del 23 de noviembre, la abstención estuvo rondando el 70%, el triple de lo que ocurrió en el año 2023 en el departamento cuando el elegido era el Mini Me, remedo de Caicedo, Rafael Martínez. Las elecciones atípicas contaron con cuatro candidatos y la apatía de gran parte del electorado, que ve con malos ojos a Caicedo como el todopoderoso político del Magdalena, dueño de un clan que ya tiene senadora en manos de su hermana y que sigue consolidando un poder a base de burocracia y alianzas políticas con quienes antes criticaba.

Los nuevos amigos de Carlos son, nada más y nada menos, que el exsenador y condenado Eduardo Pulgar, quien fue condenado por tráfico de influencias de servidor público, por cohecho (ofrecimiento de soborno): ofreció doscientos millones de pesos a un juez para que favoreciera a su aliado político. ¡La abstención pasó del 25% al 70% en menos de dos años! Pulgar era criticado por Caicedo cuando no era su amigo o no le ponía votos a su causa. Otro nuevo amigo de Caicedo es el exrepresentante a la Cámara del Magdalena y dueño de un fortín político, Rodrigo Roncallo, quien fue condenado por la Corte Suprema de Justicia por el crimen de concierto para delinquir agravado. Según la Fiscalía, Roncallo habría firmado el llamado Pacto de Chivolo con el jefe paramilitar “Jorge 40” para recibir apoyo de ese grupo armado ilegal en sus aspiraciones políticas. También se le señala por recibir financiación de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en el Bloque Norte. Y no podemos dejar de mencionar al representante a la Cámara Holmes Echeverría, quien, aun siendo del partido de Uribe, es hoy un gran aliado de Caicedo en la zona bananera, región donde el caicedismo en nombre de Margarita Guerra logró una votación arrasadora frente a sus adversarios.

Como da vueltas la vida, Como da vueltas la vida, como camina el reloj, como da vueltas el mundo, como pasan los segundos, como la gente cambió... Quien denuncia y habla en voz alta en contra de los politiqueros es hoy el mejor amigo con tal de aferrarse al poder, y de qué manera sigue mandando con un triunfo avasallador que incluye en su mix a todo lo que huele a estiércol politiquero en el departamento. Personas que antes no le gustaban, pero que se requieren para mantener en el poder a quien hoy es el dueño del departamento. Desde el 23 de noviembre, el caicedismo es oficialmente un movimiento politiquero como los de antes, aliado con los mismos de siempre y cínico en su actuar, tal como lo ha demostrado la izquierda populista de Caicedo.

Fajardo: ¿está Colombia lista para un presidente decente?

Llega un nuevo año y las elecciones presidenciales ya asoman en el horizonte. Están más cerca de lo que pensamos. Parecían eternos estos cua...