lunes, julio 27, 2020

Sin las condiciones dadas

El gobierno del subpresidente Iván Duque se ha empeñado en retomar la vida normal, dentro de lo anormal. El resultado, una desgracia, una catástrofe. Se inventó un COVID-Friday y los muertos los estamos contando por centenas. Lo más difícil de los gobiernos como el de Uribe y Duque es invertir en educación, su prioridad no es a largo plazo, para ellos es mejor seguir con el problema de la guerra y mostrar una que otra obra, pero no educan a un pueblo que nota la falta de profesionales de la salud.

 Se acerca el 1 de Agosto, fecha en la que el subpresidente y su gobierno definieron que los niños debían regresar a la presencialidad, y dado el panorama nacional, las condiciones no están dadas para que los niños regresen a las escuelas, todos los caminos llevan a que los niños sigan en casa desde la virtualidad.  Obviamente será la generación de niños que estuvieron encerrados por un año, tiempo calculado para que el mundo pueda superar esta horrible pesadilla llamada coronavirus, que nació en el lejano Oriente, pero que se ha ensañado con los países subdesarrollados como Colombia, y otras potencias como Brasil y Estados Unidos, gracias a los malos gobernantes que se tienen.

 En estos momentos en los que se hace cansón e innecesario, el subpresidente sigue en pantalla todos los días, aparece como un presentador de show, dando la palabra a sus ministros para que estos comuniquen las acciones ineficaces que se han implementado, y otras tantas que sabremos no servirán. Este gobierno tan Disney, que saca decretos en los que se les olvida firmarlos, hace concesiones con las empresas y trabajadores que luego la corte constitucional tumba y que se ha empeñado en darle más dinero a los bancos que a las personas que deben salir a las calles a buscar la comida del día.

Lo que ocurre en nuestro es país es el resultado de políticas iguales en los últimos 30 años, desde que César Gaviria abriera el país al neoliberalismo y luego Uribe apareciera con su mal llamada seguridad democrática, la misma que ha logrado más de 8000 muertos por falsos positivos, en donde nos hicieron creer que la guerra la estábamos ganando, cuando en realidad estaban asesinando a jóvenes que ya veían sin futuro, en un país que destina el dinero a los que más tienen y olvida la educación.

 Hoy pagamos esa deuda histórica, la carencia de médicos preparados para enfrentar una pandemia de este tamaño se vive en las unidades de cuidados intensivos. Y a la voz del alcalde de Medellin de pedir ayuda a los medicos cubanos, el gobierno dice NO. En las UCI no hay con quien, aunque el subpresidente insista en traer más y más ventiladores. Mientras tanto ciudades como Barranquilla iniciaran reapertura del comercio no esencial, esperando una segunda oleada de casos luego de pasar las horas mas oscuras en el mes de Junio.

Se les pasa por alto hacer cercos epidemiológicos, o educar a la gente para que haga lo que tiene hacer, y aun así esperan que los niños sean quienes salven al país, los empiezan a sacrificar mandándolos al colegio, la ministra Angulo destina dineros para que las escuelas cumplan con protocolos, escuelas en las que no se cuenta con agua potable, pero esperan que los niños regresen a ellas. Este es el gobierno de Mickey Mouse, o de Iván Pandemia, yo ya ni se, lo que si se es que las condiciones para esa nueva vida no están dadas, y menos en un país tan falto de educación.


sábado, julio 25, 2020

La casa de Mickey Mouse

La casa de Mickey Mouse es un programa de televisión para niños que se puede ver en los canales de Disney y en Netflix, es un programa del cual mi hijo fue muy seguidor cuando tenía 3 años. Mickey Mouse, el ratón más famoso del mundo, una creación de Walt Disney que sabe entretener pero no llega a más. Así nos sentimos muchos con el actual presidente de Colombia, un tipo entretenido que no da para más.

 Hace tres años no teníamos ni idea de quien carajos era Iván Duque, un tipo chévere, guitarrista, y que sabe llevar recados del jefe, pero jamás por la cabeza de alguno paso que un tipo que era el encargado del departamento cultural del BID fuese a terminar como presidente de Colombia. Sin embargo, hoy la realidad es la que tenemos, y lo que tenemos es a un tipo que de gobernar pocon pocon, pero que si es bueno para cantar a dos voces materialista con Silvestre Dangond, sobarse la barriga con el Ñeñe Hernández, hacer pinolitas con la cabeza y presentar un programa de televisión todos los días a las 6 de la tarde para no terminar diciendo nada, más que preguntarse y responderse de lo que el mismo quiere.

 Nos hemos graduado como la nueva Venezuela, un país que creíamos paria, y que había explotado a muchos venezolanos que hoy regresan a su patria. Criticamos tanto al vecino que terminamos con un tipo igual al mando, en Venezuela Maduro fue el que dijo Chávez, en Colombia Duque fue el que dijo Uribe.

Porque no queríamos ser Venezuela, o que era lo que nos molestaba cuando hace dos años Colombia definió que era mejor el que dijo Uribe para no ser otra Venezuela y que las FARC no se tomaran el país?. A que le temíamos, si igual estamos en las mismas, tenemos al subpresidente con un programa de igual formato al que Maduro tiene en Venezuela, y hace igual de burradas que su amigo Nicolás.

 De la casa de Mickey Mouse Colombiana, hemos visto cosas que ya no sorprenden al pais,  sacan decretos sin la firma de los ministros, pareciera que lo hicieran a propósito, del programa de televisión vemos a su protagonista sacando caritas felices y caritas tristes para decir si los colombianos estamos usando el tapabocas correctamente, ese Mickey mouse nuestro que le da facilidades y dinero a los bancos que tanto nos joden en épocas de pandemia. 

El subpresi dueño de su casita, es nuestro mickey mouse que llega al discurso se instalación del congreso y se le olvida instalarlo. El mismo gobernante que va donde el rey de España a mandarle saludos del gran amigo su presidente eterno. Duque es un chiste que se cuenta solo en la casa de Nariño, un personaje impuesto por su jefe para seguir en el poder, vendieron una cara amigable, un tipo chévere que no sabe de qué le hablan, tal como se refiere a la vieja esta, o como dice de que me hablas viejo? Un tipo que tiene su anhelado espacio en televisión como Mickey Mouse para divertirse todos los días. Todo lo que vivimos es producto de no querer ser Venezuela, para terminar parecidos con una casa de Mickey Mouse.


jueves, julio 23, 2020

De errores y chambones

Bancolombia, el banco antioqueño que le pone el alma a la pandemia. Hace lo que les da la gana con los usuarios, nadie responde, con más de veinte días desde que debitaron dos veces la cuota del crédito de vivienda que tengo con esta entidad. Entiende uno que existan errores, y que de los errores se aprende y se da solución. La solución de este banco conmigo ha sido ser chambón, en sus chambonadas para seguir robando mi dinero, seguir quitándome capital en momentos difíciles que vive el país. Momentos en los que el gobierno les da más dinero a estos bandidos para que sigan jodiendo a la gente.

 De sus chambonadas obtienen ventaja cada vez que tratan de dar una solución. El primer problema para mí,  inició por ser honesto, por tratar de cumplir con mis obligaciones, por ser correcto. Durante tres meses este banco dijo que ayudaría a la crisis y suspendió el cobro de las cuotas de créditos hipotecarios, a lo cual yo seguí cancelando oportunamente mes a mes, y justo cuando renovaban el cobro de la cuota por obligación, cancele el valor con 12 días de anticipación, sin embargo los chambones son como Bancolombia, son rateros, deshonestos, juegan con el dinero del usuario y no hay alma que se apiade o nos ayude. Y así fue como 3 días después de cancelar la cuota del mes de Julio de 2020, me debitaron automáticamente de mi cuenta de ahorros la cuota que ya había cancelado, no contentos con eso, y luego de radicar un reclamo, me volvieron a debitar en menos de 15 días, para quitarme un total de un millón de pesos en menos de dos semanas, sumando lo que había pagado, casi dos millones de pesos en exactamente 18 días. Eso ya no son errores, son porquerías, chambonadas, sin nadie que defienda al usuario en el país del bandido, el país del deshonesto, el país de Aida Merlano, de los que compran votos, el país del ñeñe, y en el cual investigan la campaña del que perdió porque una profesora le hizo una donación. Eso es Colombia, como diría el periodista Cesar Augusto Londoño el día de la muerte de Jaime Garzón, vivimos en un país de mierda.

 Ser chambón es sinónimo de Bancolombia, sacan ventaja  de cada solución que me han ofrecido, su línea telefónica no da solución nunca, total son un tercero, por redes sociales no hacen más que decir que les importas, pero realmente nunca hay una solución y lo peor me siguen quitando dinero y para acabar ahora aparezco en mora, cuando tratan de arreglar su tremendo cagadon.

 Que podemos esperar de un país en que se elige presidente del senado a quien se tiene investigado hace dos años por presunta compra de votos, o en el que el presidente eterno del subpresi tiene mas investigaciones que vacunas contra el covid, país en el que el presidente y su partido es cuestionado por los dineros del ñeñe, país en el que se sabe que salen adelante los poderosos, por eso el presidente eterno del subpresidente lo entiende y no lo suelta, y no deja de engañar con el cuento de las FARC, acá la gente come más del cuento de la guerrilla que de la misma corrupción que nos acaba. En este país de mierda vale ser chambón, vale ser Uribista, vale ser amigo de narcos como Duque con el Ñeñe. Lo demás es pa los maricas como dicen en la esquina del barrio.


sábado, julio 18, 2020

Las horas mas oscuras

Las noches se han vuelto más oscuras, las calles solas como nunca se habían visto en la ciudad. Pareciera como si desde el momento en que apareció este virus en China, se hubiese atenuado la luz, y desde cuando llegó a Colombia se hubiese apagado.  Solo rezamos para que esto llegue a su final. Momentos duros y difíciles se viven en Colombia, este virus sigue su expansión exponencial en medio de las decisiones que toman aquellos que nos gobiernan, quienes en su mayoría siempre están del lado de aquellos que más afectados se han visto económicamente, el gobierno por un lado en un gran apoyo a los bancos y el olvido a quienes deben salir a rebuscar la comida del día a día. 

 Se siente una agonía y una sensación extraña, son las horas más oscuras estas que estamos viviendo. Hace unos meses el gobierno era aplaudido por la gestión de la pandemia, hoy es rechiflado. La gestión fue al revés, nos encerraron cuando en Colombia teníamos 70 casos de contagio, y hoy cuando el país hace parte del foco de la pandemia mundial siguen sacando más gente a la calle como si nada. Una cuarentena inicial que no funcionó. Somos ese país que aplaude y luego resiste, y esa resistencia sigue haciéndonos sonreír ante todo.

 Ahora entendemos lo que el tiempo vale, y lo que vale cuando lo compartes con las personas que están contigo, las personas que amas y que extrañas. No se tiene la necesidad de ver o entender la ironía de la vida, esa que menciona Fonseca en la canción lo de ayer que era normal, hoy es lo que más extrañamos. No son los sitios, no. Extrañamos un abrazo de las personas que tanto queremos y que no tenemos a nuestro lado por el bien de ellos.

Vivimos la hora más oscura de esta generación o quizás de la humanidad desde la segunda guerra mundial, como seres humanos nos bastamos para acabar con nuestra raza, pensamos en guerra entre países justo cuando necesitamos unirnos como seres humanos, otros siguen matándose, y otros aprovechan la tragedia ajena para sacar su tajada.

 El sentimiento es de agobio, de cansancio, de locura a veces, de sentir que cualquier persona que se acerca a ti, esta contagiado y te puede enfermar. Algo jamás pensado seguro, algo que nunca vimos venir, y en esos momentos que vivimos lejos de las personas que Amamos y no tenemos cerca, entendemos el valor de muchas cosas. 

Momentos difíciles de pensar en los que es mejor no salir, no estar en otro lugar que tu cuarto o tu casa encerrado, temiendo incluso ir a visitar porque no sabes si tu puedes ser portador. Horas oscuras que pareciera no superáramos como ciudad, como departamento o como país. Pareciera que la luz no se viera al final del túnel, lo contrario a lo mencionado por el alcalde de Barranquilla quien se dispone a abrir más sectores económicos en la ciudad, justo cuando el reporte de casos diarios se cuenta por miles y no por cientos, justo cuando el departamento del Atlántico suma más de 40 mil casos de contagiados, entendemos que la cifra que importa a las autoridades es la de muertos y no la de enfermos, lo extraño de esta enfermedad es que no sabemos a quién va matar y a quien lo va tratar levemente, resulta  una lotería que nadie en su vida quisiera ganar. Mientras tanto siguen cayendo y aumentando las cifras de muertos.

 Horas oscuras y tristes vivimos, ya el tema afecta y mucho, porque no sabemos cuándo se aclarara el panorama. Quizás todo esto nos enseñe a ser mejores, a valorar lo sencillo de la vida, lo fácil que es extrañar un abrazo cuando es difícil tenerlo. Solo queda aferrarnos a Dios y esperar que pasen estos momentos difíciles, esperar que se encienda de nuevo la luz, por lo menos la de la esperanza de que esto va cambiar pronto. 

 

Lo que ayer era normal.

https://www.youtube.com/watch?v=hthfsquHMME

 



martes, julio 14, 2020

Poniéndole el alma

En tiempos difíciles aparecen los verdaderos héroes, lideres o empresas que realmente apoyan y ayudan a quienes necesitan pasar este momento de dificultad. El gobierno no ha sido parte de la solución, ha repartido en muchos casos migajas y sobras a los que realmente necesitan del apoyo económico para salir adelante, esas personas que se dedican al rebusque y que han visto con la enfermedad reducir sus ingresos, quienes han perdido su trabajo y demás. Sin embargo ha sido muy diligente en ayudar a los bancos, a fortalecer sus finanzas, otorgarle billones de pesos con la excusa de que el sistema financiero sea quien realice créditos a las pymes que están en proceso de extinción.

 Esos bancos indolentes, que nunca pierden y siempre ganan, porque al final juegan con el dinero de los usuarios y con ayuda del gobierno se ven fortalecidos, no han sido capaces de responder ante el reto que les presenta el  momento y la coyuntura actual. Al inicio de la pandemia, y en pleno confinamiento muchos bancos definieron congelar cuotas de créditos hipotecarios y ofrecer algún tipo de alivio ante el semejante problema en que nos metíamos, sin embargo muchos usuarios que estuvimos en las condiciones seguimos cancelando la cuota del crédito y las tarjetas de crédito, sin embargo, como era de esperarse, al finalizar los supuestos plazos de alivio, esos bancos se vinieron con todo, seguro a recuperar lo que dejaron de producir, nunca van a perder, siempre deben ganar es la ley financiera de tener bancos, o sino que lo digan el poderoso grupo Aval y el Banco antioqueño, Bancolombia.

 Mi situación particular ocurrió con Bancolombia, el mismo que tiene como eslogan ponerle el alma. Estos meses en que han congelado el cobro de la cuota del crédito hipotecario, he seguido pagándoles incluso antes de la fecha de vencimiento habitual, el último mes pague más del valor normal por un primer error del banco, este pago lo hice 12 días antes de vencerse la cuota, increíblemente dos días después me han debitado de mi cuenta un valor que no tengo ni idea como lo calcularon y porque lo hicieron antes de la fecha vencimiento, justo cuando ya estaba cancelada la cuota. De esto genere reporte al banco, la persona que me atendió en primer instancia ofreció disculpas y genero radicado, con el cual debían resolver la situación y devolver el dinero debitado en un máximo de 5 días hábiles, de los cuales a la fecha han pasado 7 y no se tiene respuesta del banco. 

En las comunicaciones que he realizado vía telefónica la respuesta siempre ha sido evasiva y de espera, que tengo que esperar y que siga esperando, que ellos validaran. Pero sin lugar a dudas la respuesta olímpica y mundial del banco que le pone el alma, fue la de hoy, cuando la asesora me informo que debía ir a la oficina del banco en plena pandemia a pedir que me devuelvan lo que es mío, sin saber la señorita que en Barranquilla vivimos con pico y cédula y que por cosas del destino mi cédula tiene salida el lunes festivo 20 de Julio, y obviamente no estamos en condiciones de estar en oficinas de bancos o en la calle en estos momentos, menos por un error del banco.

 He de confesar que en los más de 14 años que tengo con Bancolombia, con los cuales tengo un amplio portafolio, nunca había presentado algún inconveniente, y me parece excelente la red de cajeros automáticos y servicios de aplicación y pagina web, sin embargo su eslogan de ponerle el alma no tiene nada que ver con el servicio que ofrecen en épocas que se requieren de héroes que ayuden a solventar tan difícil situación en el país. Mientras tanto seguiré esperando la respuesta y devolución de mi dinero, porque solo saben decir que van a revisar, en un país en el que no hay protección a los usuarios. Seguro si yo debiera dinero ya estaría en cobro jurídico y con abogados llamando. 

 


viernes, julio 10, 2020

La estrategia del ventilador

Como todo problema que sucede en Polombia, nuestro gobierno intenta vender una solución que parezca agradable a la vista de todos, o quizás hacer ver un problema como algo controlable, aunque en el fondo tenga claro la dimensión de un problema mayúsculo. Sin embargo, esas soluciones que nos venden pueden no ser las más acertadas, hay veces lo más sencillo puede solucionar grandes problemas.

 Desde que comenzó la pandemia, muchos gobernantes desde el subpresidente, gobernadores y alcaldes, creyeron que la solución al problema pasaba por encerrar al país, y quizás la iniciativa surgió desde los mandatarios locales y luego el subpresidente al verse superado por quienes están en las regiones, decidió que el país debía entrar en un confinamiento total. Confinamiento que se fue convirtiendo en liberar más y más sectores de la economía, y con esto tratar de volver a una normalidad dentro de la anormalidad que sabemos durara mucho tiempo.

 Nuestro país es en estos momento parte del foco de la pandemia en el planeta, con más de 5000 casos diarios y en promedio más de 160 muertos, nos hemos vuelto lo que veíamos en televisión y prensa en su momento en Europa, con la diferencia de que países como España e Italia, encerraron a sus habitantes en el pico de la pandemia, en el nuestro viviremos el llamado pico con la gente en las calles y con eso más y más enfermos día a día. La llamada cuarentena tenia para el gobierno como objetivo, darle tiempo de robustecer una red hospitalaria que no contaba con muchas unidades de cuidados intensivos, y en esa tarea se comprometió el gobierno, en adquirir más ventiladores para adecuar más unidades de cuidados intensivos en el país.

 En estos momentos Colombia ocupa el puesto 19 a nivel mundial en número de casos, detrás de Francia y muy cerca de pasarla en este deshonroso ranking, y el puesto 20 en número de muertos. Con estas cifras, la respuesta del gobierno sigue siendo más y más ventiladores, la estrategia es crear más Ucis, eso a pesar de que los expertos han dicho que una unidad de cuidados intensivos no consiste solo en un ventilador mecánico. Dentro de las cifras se puede observar que muchos fallecidos no han pasado por una UCI, y que la tasa de mortalidad al llegar a ellas es del 50% aproximadamente, lo que implica que lo correcto es tratar de que los pacientes no lleguen a esta situación. Una buena estrategia es más y más pruebas, y por lo menos entregar los resultados con el menor tiempo posible, unos dos días estaría bien para reducir la tasa de mortalidad que tiene el Atlántico y Barranquilla, aunque el subpresidente saque pecho de la tasa de muertos en el país que es del 3.52 % en general. Del total de los casos activos a la fecha, según el gobierno se tiene un 1.3% de los pacientes en UCI, cifra que debe ser mayor y no se muestra porque los resultados para COVID de muchos pacientes no se han entregado a tiempo y cuando llegan ya para qué.

 La estrategia del ventilador es la típica en buscar la solución que se puede hacer con dinero, comprar más y más ventiladores, pero no educar, no encerrar, no cercar, y lo más práctico, no dar los resultados en el momento oportuno, ya entendemos porque vamos disparados en el deshonroso ranking mundial de países con más casos. El gobierno espera que se tengan más ventiladores, aunque no se cuente con una cama de UCI, o no se hagan las suficientes pruebas en algunas regiones, y en otras como en el Atlántico se dañe el robot o no se cuente con los reactivos.

 

Atención

Asintomático

Fallecido

Grave

Leve

Moderado

N/A

Total general

Porcentaje

Casa

10,486

54,208

64,694

48.29%

Fallecido

13

4,701

4,714

3.52%

Hospital

13

7,068

7,081

5.29%

Hospital UCI

941

941

0.70%

N/A

17

254

271

0.20%

Recuperado

5,214

3

49,840

1,192

23

56,272

42.00%

Total general

15,743

4,701

944

104,048

8,260

277

133,973

100.00%

 Fuente Instituto nacional de Salud, reporte de casos a Julio 9 2020.




martes, julio 07, 2020

Cronica de una muerte anunciada

El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había tenido un sueño que hacia parte de lo que siempre soñaba, había dormido mal y despertó con dolores de cabeza. Así de esa forma inicia una obra magistral y clásica de la literatura latinoamericana del premio nobel Gabriel García Márquez. Existen en la vida tragedias anunciadas, muertes conocidas por todos como las de Santiago Nasar, y sin embargo el olvido al que sometemos a quienes resultan incómodos o molestos no lo visibilizan, sino al momento de su muerte.

 Lo que ocurre en Tasajera es el fiel reflejo de la desidia y el olvido estatal de un pueblo que se ha convertido en parte del paisaje entre Ciénaga y Barranquilla, viajar por la troncal del caribe y ver casas de tablas, basuras por las calles, niños pidiendo dinero, tanques pidiendo ser llenados por agua y un pueblo carente de toda oportunidad es lo que vemos cada vez que pasamos por este corregimiento del municipio de Pueblo viejo en el Magdalena, y esto lo asumimos como lo normal. 

 La tragedia que se visibiliza por muertos y heridos, culpa en su mayoría de la imprudencia de un pueblo acostumbrado a pedir, un pueblo que por cosas del destino quedó en la mitad de la vía entre dos capitales importantes de la región caribe, la vía que comunica a la capital del caribe con el interior del país, ahí en la mitad se observa el olvido y se hace fotografía, una fotografía de miseria y tragedia, combinado con el dolor que produce o al que ya nos acostumbramos al ver el paisaje tan deprimente en el que se vive en Tasajera, un pueblo de pescadores que históricamente se acostumbró al ocio, quizás por falta de oportunidades, quizás por culpa de su pueblo o quizás porque les toco estar en la mitad de la nada.

Los muertos de la gasolina en Tasajera, era cuestión de tiempo en que llegaran en  un pueblo que se acostumbró a cerrar la carretera cuando no tienen energía eléctrica, cuando el agua no llega, que aprovechan épocas de fin de año y carnavales justo cuando más movimiento hay en la carretera para robar buses que esperan el pago del peaje. Un pueblo que aprovecha un accidente para robar lo que queda del accidentado, no para auxiliar sino para tomar lo que puedan llevarse y hacer de la tragedia del otro su oportunidad.

 Como dicen los políticos de ahora, todo es culpa de los de antes. El olvido y el hambre no tienen dueños, solo los que se responsabilizan en momentos de llanto y tristeza, hoy Tasajera llora la muerte de 10 personas que salieron a hacer lo que no se debe, robar es un delito sea por necesidad o por gusto, y el destino tenia deparada la tragedia, como la crónica anunciada de un pueblo que vive  en la mitad de la carretera acostumbrado a hacer lo que hicieron ayer una y mil veces, con el infortunio de que al robar gasolina, y no contentos, quisieron robar la batería del camión, seguro antes lo habían hecho con otros carros accidentados, ayer la vida le mostró al país un pueblo sumido en su propia tragedia, un pueblo acostumbrado a hacer lo mismo, solo que esta vez la sonrisa de llevarse el producido del camión accidentado se convirtió en llanto. Llanto del cual nadie se apropia o se enorgullece y que nos muestra que solo en las tragedias se coloca el foco de los medios, mientras tanto sera normal el paisaje al que tanto estamos acostumbrados los que viajamos entre Barranquilla y Santa Marta.




Fragmentados: El país del tajo en la mitad y el berrinche de Petro

Colombia está dividida en dos. Esa es la realidad y la foto fija que dejaron las elecciones del 21 de junio de 2026. Gustavo Petro se la jug...