De las tantas cosas que reprocho y me patean de este gobierno de izquierda en Colombia, es su sobradez, prepotencia y radicalización en su trinchera ideológica, desde donde han hecho lo que han querido con este país. Ejemplos sobran: dejar morir el sistema de salud con las intervenciones a las EPS más grandes del país, el famoso "shú, shú, shú" que predicaba Petro, y los bodegueros pagados con dineros del Estado que utilizan para su publicidad y adoctrinamiento. En esa soberbia y prepotencia, hace unas semanas en su campaña se escuchaba un grito sonoro: "¡Solo Iván Cepeda en esta mondá!". Y como al que no quiere caldo le dan dos tazas, Colombia, el pasado 31 de mayo, le dio mondá. Mondá pidieron, mondá llevaron.
Más del 59% de los colombianos no queremos que un gobierno de izquierda continúe al frente de este país. La sola amenaza de imponer una constituyente —la cual habían jurado y negado en mármol que harían— ya es, de por sí, un motivo mayor para no darles el voto. A lo que recurren ahora es a congelar la recolección de firmas por temas electorales y ver qué pasa. Lo que muchos tenemos por seguro es que van a incendiar el país el 22 de junio; el llamado lo hace el mismo Gustavo Petro, presidente de este platanal. Para los petristas, ese 59% de colombianos es bruto e ignorante porque no votaron por el «elegido», ese que solo lee discursos y no es capaz de ir a debates... ¡Válgame Dios!
Muchos no queremos más que RTVC, el sistema de televisión pública del país, siga siendo manejado como hasta hoy por Hollman Morris; un canal que se ha vuelto el Telesur de Colombia, con publicidad electoral a favor de Cepeda de forma descarada, donde los bodegueros posan de panelistas o periodistas, y la camorra y la lambonería están a la orden del día. Hace unos días, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, salía diciendo: «¡Solo constituyente en esta mondá! Póngale la firma para que en Colombia las promesas y los derechos no queden en letra muerta»... Mondá pidieron, mondá llevaron.
Llenan plazas con buses que traen de pueblos cercanos a Barranquilla, recorren el país con la misma minga indígena que ha escuchado los discursos de Cepeda mil veces, y colocaron de segunda en el tarjetón a una persona que no terminó sus estudios, que no tiene ninguna profesión y que, por lo tanto, critica a quienes sí lo hemos hecho, tildando de ladrones a los que estudian porque, según ella, lo han hecho para robarse el país. No queremos la fracasada "paz total", que solo ha logrado el incremento de la presencia de grupos armados en muchos territorios, principalmente donde barrió Iván Cepeda.
"La niña está triste" es una frase que le queda bien a los petristas que tanto criticaron y quemaron el centro. Hablaron tanto de Fajardo que hoy es imposible que las personas que creemos en él podamos votar por Cepeda. Este gobierno ha hecho lo que ha querido en este país; las leyes no le interesan. La prueba de ello es haberse pasado por la faja las normas electorales y tener funcionarios que intervienen abiertamente en política sin mayor reparo. El susto les da para decir que suelten a la bestia Benedetti, el de los 15 mil millones en campaña o que rescaten a Roy para que los ayude, esos personajes son una bomba molotov en elecciones.
Mondá pidieron, mondá están llevando, a ver si se bajan de esa nube. Pero, de seguro, lo que vendrá será represión, gente en las calles y bloqueos de parte de los petristas y las primeras líneas, que para eso sí sirven: para bloquear al país, no para producir.
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