sábado, agosto 01, 2026

De los masajes de Nerú a la vanidad de Abelardo por vivir en Barranquilla

En el gobierno de Gustavo Petro, los colombianos terminamos pagándole al famoso coreógrafo —y autonombrado «ex-gay»— Nerú Martínez, mediante contratos de prestación de servicios para desarrollar actividades supuestamente relacionadas con: promoción del bienestar físico y mental de los funcionarios, actividades deportivas, culturales y artísticas, integración y fortalecimiento del clima laboral, además de pausas activas y jornadas de bienestar para el personal de la Presidencia. Famosos se hicieron los videos de Nerú haciéndole masajes en las nalgas a Verónica Alcocer. En 2024, por ejemplo, uno de los contratos rozaba los $77 millones de pesos, con la excusa de «mejorar el clima laboral» en la Casa de Nariño.

Ya en 2023 se habían difundido fotos y videos en los que se observaba a Verónica Alcocer recibiendo un masaje de Adolfo Martínez Carrillo (Nerú) en una playa de Cartagena. Las imágenes generaron una fuerte controversia no solo porque el masajista era contratista de la Presidencia y cercano a la primera dama, sino porque en la toma se observa el masaje en la espalda y zona lumbar mientras se escucha la frase: «Con marihuana se siente más rico».


A esto se sumaron los extravagantes gastos de Verónica Alcocer, que incluían un séquito de apoyo (fotógrafo, maquillador, asesoras, estilista y otros contratistas) financiado con recursos públicos. Investigaciones periodísticas estimaron que estos contratos superaron los $1.000 millones de pesos en el primer año y medio de gobierno. Sin contar sus viajes internacionales como «embajadora en misión especial», en los cuales gastó $112,5 millones en viáticos y desplazamientos durante ese mismo periodo: una cifra superior a la reportada por sus dos antecesoras en periodos completos.

Por el lado del presidente Petro, durante su mandato se reportaron más de 65 viajes internacionales, acumulando más de 276 días fuera del país con un costo superior a los $22.000 millones de pesos —sumando el combustible del avión presidencial y los gastos de las comitivas—, según datos obtenidos mediante derechos de petición. Un derroche duramente criticado por la oposición, mientras el Gobierno se justificaba bajo el cliché de las «misiones oficiales». Durante este tiempo, los petristas y las focas del régimen jamás dijeron una sola palabra; callaron como suelen hacerlo cada vez que se cuestiona al mesías de vereda. Petro en su vanidad, tambien financió la pelicula del almirante padilla, con más de $8.000 millones de recursos públicos en una producción cinematográfica en un contexto de restricciones fiscales. No vi llorar a los petristas esos dias.

Actualmente, el Batallón Paraíso, sede de la Segunda Brigada del Ejército en Barranquilla, está siendo acondicionado para funcionar como sede alterna del despacho presidencial cuando Abelardo de la Espriella se encuentre en la ciudad. Las obras incluyen la adecuación del edificio, mejoras en accesos y zonas exteriores, jardines, pisos, vidrios, dotación tecnológica, subestaciones eléctricas, seguridad y logística. Más de 400 personas trabajan a toda marcha para terminar antes del 7 de agosto.

Por supuesto, para el petrismo esto ha sido el grito en el cielo. Hasta el momento no existe un informe oficial que detalle el costo total ni el origen completo de los recursos, y es precisamente esa falta de información la que ha encendido el debate. Lo que sí se conoce públicamente es que el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, afirmó que la Gobernación no ha destinado recursos propios, indicando que se coordinaron aportes de empresarios privados mediante donación de materiales (vidrios, pisos, jardines e insumos). Asimismo, se informó que las subestaciones eléctricas habrían sido suministradas por Air-e —empresa que se encontraba intervenida por el Gobierno saliente—, aunque sin un detalle oficial publicado sobre las condiciones de dicho aporte.

En lo personal, prefiero mil veces tener a un presidente cerca de la capital del Caribe, con adecuaciones para lo que será su sede en Barranquilla —quizás para saciar la vanidad de Abelardo de no alejarse de esta hermosa tierra—, que seguir pagando con plata del Estado los masajes con canabis de Verónica y sus giras internacionales, que lo único que han dejado son escándalos en Suecia entre tanta salida nocturna de la señora Alcocer, ex esposa de Petro.

viernes, julio 31, 2026

¿Quién carajos es Caicedo? Un condenable "cambio"

A comienzos de 2025 empezaron a aparecer grafitis con la pregunta «¿Quién carajos es Caicedo?» en ciudades como Bogotá, Barranquilla, Medellín, Bucaramanga, Cúcuta, Armenia, Ibagué, Pereira, Tunja y otras, sin que inicialmente se identificara al responsable. La campaña generó curiosidad y especulación en redes sociales. Cuando Carlos Caicedo, exgobernador del Magdalena, ya era precandidato presidencial, fue consultado por esas pintadas. En una entrevista con Caracol Radio afirmó que conocía el fenómeno por los medios y las redes sociales, y que no descartaba que simpatizantes de sus ideas políticas las estuvieran realizando, aunque no aseguró haber ordenado la campaña.

En un hecho que resulta tan épico como anecdótico, el pasado 29 de julio —Día de Santa Marta—, Carlos Caicedo fue condenado en primera instancia por el Juzgado Noveno Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Bogotá a una pena de 117,6 meses de prisión (9 años y cerca de 10 meses), además de una multa de $4.453 millones y la inhabilidad para ejercer funciones públicas por el mismo tiempo de la condena. Según la sentencia, el proceso se relaciona con el contrato PS-04 del 20 de agosto de 2014, celebrado entre la ESE Alejandro Próspero Reverend y la empresa Mediredes S.A.S., por un valor aproximado de $6.532 millones. El objeto del contrato era realizar el mantenimiento y la adecuación de cinco centros de salud de Santa Marta: Bastidas, La Candelaria, Mamatoco, Taganga y el barrio La Paz.

La jueza concluyó que Caicedo fue coautor de los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación agravado, en concurso con el delito anterior. En esencia, la decisión judicial sostiene que el proceso contractual presentó irregularidades que permitieron la apropiación indebida de recursos públicos destinados a la infraestructura de salud.



La sentencia es de primera instancia, por lo que seguro sera apelada ante el Tribunal Superior competente; mientras la decisión no quede en firme, el proceso continúa. Sin embargo, la jueza señaló que no tendría derecho a beneficios o mecanismos sustitutivos de la pena y que, una vez ejecutoriada la sentencia, deberá expedirse la orden de captura para cumplir la condena.

Mientras se resuelve la apelación a estos más de 9 años de cárcel, el exalcalde de Santa Marta sigue vinculado a otros expedientes penales y disciplinarios. Además, es investigado por la Fiscalía tras una denuncia por presunto abuso sexual de una menor y enfrenta varias denuncias de mujeres que lo señalan por presunto acoso sexual y abuso de poder cuando trabajaban en la Gobernación del Magdalena o en el movimiento Fuerza Ciudadana.

Santa Marta vivió 12 años bajo el poder de Caicedo con la promesa de un falso cambio que nunca llegó, pero que sí enriqueció a los "nuevos ricos" de la ciudad. Caicedo, Rafael Martínez y Virna Johnson fueron los alcaldes durante este período: toda una maquinaria escudada bajo el discurso de la transformación para cambiar a los de antes por ellos... y resultaron peores. ¿Será que Santa Marta aprende la lección y se libera de las garras del populismo?

Es momento de recordar aquel video de Caicedo llorando con gafas oscuras, diciéndole a la persona que lo grababa: «¡Qué risa tiene ese hijueputa!». Todo un clásico por estos días; un clásico para muchos de los que hoy tenemos la sonrisa de la tranquilidad, sabiendo que siempre estuvimos frente a un delincuente como los de antes que tanto criticaba, hoy condenado por corrupción.

miércoles, julio 29, 2026

Acompasar el clítoris con el cerebro

Hay personajes públicos en la historia que quisiéramos que nunca hubiesen llegado al poder. En Colombia, desde el año 2002, vivimos el calvario de tener mesías políticos: seres sobrenaturales para sus seguidores, personajes que dicen cualquier locura y a quienes su fanaticada —llámese uribista o petrista— le aplaude todo. Son un comité de aplausos idéntico al perrito del taxi que solo sabe asentir con la cabeza.

Gustavo Petro, que durante toda su vida fue oposición a los gobiernos nacionales, se hizo a la fama como el senador que denunció la parapolítica en Colombia, escarbando con juicio las relaciones de la clase política con los paramilitares en la década de los 2000. Su paso por el Congreso le valió ser alcalde de Bogotá, donde fue un verdadero fracaso: un mal ejecutor que ya mostraba de lo que era capaz al tener el poder. Y preciso, cuando a la izquierda le tocó gobernar, lo hizo bajo el mando de este oscuro personaje.

Petro, un político enfermo, mentiroso y dueño de un lenguaje excremental con el que es capaz de encantar a sus huestes, suelta frases desatinadas en pleno consejo de ministros como: "Una mujer libre hace lo que se le dé la gana con su clítoris y con su cerebro, y si sabe acompasarlo, será una gran mujer", o también: "El clítoris y el pene están amarrados al cerebro. En la sexualidad juega el cerebro; la sensibilidad está ligada a los nervios y los nervios llegan al cerebro". Un show mediático al que ya tiene acostumbrados a sus petrolovers.


Siguiendo la polémica expresión sobre "acompasar el clítoris con el cerebro", parte de sus seguidores parecen haber convertido esa frase en su forma de hacer política: repetir sin cuestionar lo que dice el líder. Y buena parte de las mujeres del Pacto Histórico parecen seguir la línea de acompasarlo, pero dando la impresión de usar más lo primero que lo segundo.

Las exponentes más conocidas de esta política son:

  • María Fernanda Carrascal: La representante petrista que ha soltado perlas como "El trabajo es una mierda" o la premisa de "Vivir sabroso" —al mejor estilo de Francia Márquez o de los petristas durante estos cuatro años—. Defensora de la "Primera Línea", regaló otra frase célebre al afirmar que "Los colombianos trabajan 60 horas al día", sumada a su patinazo durante la instalación del Congreso y la elección de la Mesa Directiva de la Cámara, cuando al contar los votos dijo: "180 votos para Simón Bolívar".

  • Alejandra Omaña (Amaranta Hank): Famosa por su pasado en la industria del entretenimiento para adultos. Confesó haber falsificado documentos; durante la campaña al Senado afirmó en una entrevista que su primer trabajo fue falsificando cédulas venezolanas cuando era muy joven, además de haber mantenido una relación con un hombre vinculado a la criminalidad.

  • Isabel Zuleta: Conocida coloquialmente como "la quemona Zuleta", famosa por decir en 2022: "Ya a Fajardo lo quemamos, sigue Fico", frase interpretada por sus críticos como la admisión de una estrategia para descalificar políticamente a sus rivales. La senadora también propuso "intervenir" o "allanar" la revista Semana en 2023. Impulsora de la reelección presidencial, entre 2024 y 2025 promovió públicamente la idea de modificar la Constitución para permitir nuevamente la reelección de Petro. Una de sus intervenciones más comentadas fue cuando afirmó que 45 millones de pesos mensuales no le alcanzaban para "vivir sabroso" debido a sus gastos familiares. En 2026, su nombre volvió a sonar en denuncias sobre presuntas presiones a autoridades penitenciarias en el caso de la cárcel de Itagüí.

Y entre las perlas más recientes alrededor del mandatario aparecen:

  • Juliana Guerrero: En el centro de varias polémicas por el presunto uso de títulos académicos irregulares, proceso por el cual la Fiscalía le imputó cargos al intentar aspirar a un alto cargo en el Gobierno. Suma denuncias por presunto tráfico de influencias y cobro a empresarios —señalada por sectores y por la exdirectora del DAPRE, Angie Rodríguez, de integrar una supuesta red para facilitar contratos—, cuestionamientos por el uso de aeronaves de la Policía para desplazamientos oficiales y un acelerado ascenso dentro del Ejecutivo que despertó críticas sobre la meritocracia.

  • Gabriela Muñoz: Quien parece manejar temas clave en la Aerocivil. Su nombre saltó al debate público luego de que Angie Rodríguez afirmara que tendría un modus operandi similar al atribuido a Juliana Guerrero en gestiones estatales. Vale aclarar que no se conocen imputaciones ni condenas judiciales en su contra; las afirmaciones hacen parte del debate público y corresponde a las autoridades definir la veracidad de las acusaciones.

Estas mujeres del pacto, cumplen la premisa y frase de Petro, "Una mujer libre hace lo que se le dé la gana con su clítoris y con su cerebro, y si sabe acompasarlo, será una gran mujer.". Muchas de estas con poco de lo segundo y mucho de lo primero al parecer. 


viernes, julio 24, 2026

Uribe les mostró el camino, los demás lo siguieron

En el año 2014, el entonces expresidente Álvaro Uribe Vélez, luego de sentirse traicionado por Juan Manuel Santos, montó su propio partido bajo su fotografía y el lema de un mesías viviente. Alrededor de él, logró llevar al Senado de la República a 20 personajes, muchos de ellos desconocidos, incluyendo a Honorato Henríquez en la última curul de su lista cerrada (hoy presidente del Senado). En esa lista cerrada y encabezada por Álvaro Uribe aparecían personajes como Ernesto Macías, Paloma Valencia, Iván Duque, Alfredo Rangel, Juan Carlos Vélez, José Obdulio Gaviria, Paola Holguín, Alfredo Maya y Carlos Felipe Mejía, entre otros. Muchos desconocidos con una causa en común: todos capaces de cargarle el bolso y la sombrilla a Álvaro Uribe cuando se requiere.

Uribe mostró el camino para que un caudillo pueda armar una lista cerrada, colocar su nombre e impulsarla. Petro vio la luz y se la jugó por hacer un partido de izquierda, uniendo a las fracciones de esa orilla política que tradicionalmente siempre estuvieron dispersas. En el 2022 presentó su llamado Pacto Histórico, en donde incluía en una lista cerrada a personajes como Isabel Zuleta, Roy Barreras, Pedro Flórez, Álex Flórez, María José Pizarro y al amante declarado de Petro, Gustavo Bolívar. Para el 2026, la lista fue más descarada en los nombres que llevó Petro al Senado; y ya con el poder en sus manos, para montar más de 4 millones de votos que para él y su séquito sí son legítimos cuando ganan, fueron capaces de incluir nombres como la misma Isabel Zuleta —recordada como la 'Quemona' Zuleta, la que dijo que a Fajardo ya lo habían quemado—, el youtuber Wally o la actriz porno Amaranta Hank. Incluyó en ese sancocho a Patricia Caicedo, la hermana del cuestionado exgobernador del Magdalena Carlos Caicedo; tienen en la Cámara a la influencer Lalis, y a la siempre errática Mafe Carrascal, quien quizás bajo la mirada de Petro es de esas mujeres que sí sabe acompasar su cerebro con el clítoris para lograr triunfar. Toda una mezcla de la cual no puede salir nada bueno. La senadora Zuleta dice locuras, como las que dice Petro: temas sin pruebas ni fundamentos, pero basados en lo que su líder quiere contarle al pueblo. Decir que Abelardo no se puede posesionar como presidente es, precisamente, producto de llevar personas sin preparación al Congreso, pero que son un comité de aplausos para uno u otro mal de este país.


El invento de llevar personas desconocidas o sin trayectoria lo hizo Uribe; Petro se lo copió. Con una bancada numerosa hoy día, Petro se vuelve un verdadero actor político para, en conjunto con la bancada de Uribe, frenar proyectos o lograr acuerdos, todo por ir en contra del presidente Abelardo de la Espriella. Uribe, durante el segundo mandato de Juan Manuel Santos, se dedicó a sabotear el gobierno de aquel periodo 2014-2018: fue capaz de emberracar a la gente y sacarla a votar 'NO' en el plebiscito, un capricho de Santos que le costó mucho. Con eso lograron colocar como presidente en el 2018 al desconocido asistente de clases del "profe Uribe" en Estados Unidos, por encima de quien seguía intentando llegar a la presidencia y veía cómo sabotear al gobierno era la mejor forma de alcanzar el poder. 

Uribe tenía a Carlos Felipe Mejía, el perro rabioso que gritaba locuras en el Congreso. Petro tiene a su quemona Zuleta, la que grita y destila odio, lo mejor que saben hacer. La misma que decía que 45 millones de pesos no le alcanzaban para vivir sabroso, pero que se montaba en las tarimas en Medellín con sus amigos, los gestores de paz, bandidos comprobados y excarcelados por este Gobierno.

Petro se atribuyó las marchas y el estallido social de 2021, cuando el entonces presidente Duque y su ministro Carrasquilla pretendían seguir imponiendo más impuestos a la clase media. En esa época hicieron lo que mejor saben hacer: oposición. Incendiaron el país, quemaron y cerraron calles, emberracaron a la gente, y todos les dimos la razón. El gobierno de Duque fue tan malo que el gordito Iván acabó con el uribismo en el 2022, pero el mitómano redomado de Petro lo logró revivir en el 2026. Hoy Uribe pelea la derecha con Abelardo.


Perlas:

  • Mención aparte merece la jugada del Centro Democrático con su némesis político: unirse para lograr la Presidencia del Senado. Toda una jugada y, como dicen algunos petristas, "inteligencia superior de Petro". Yo le llamo "todo vale" en política, en esa que tanto critican, pero que tanto hacen; en esa política llamada PetroUribismo... Veremos más cosas, seguro. La pelea apenas comienza.

martes, julio 21, 2026

Las abejas del pacto democrático

Tengo que decir que nunca he votado por un candidato que Álvaro Uribe haya postulado a alguna elección local, regional o nacional. Entiendo el daño que personas como él le han hecho a la democracia y al país. Uribe está en la otra orilla del mismo daño en el que está Gustavo Petro, otro personaje que creció gracias al odio y rencor que produjo el primero en una sociedad que vio cómo se asesinaban jóvenes para hacerle creer al país que le estaba ganando la guerra, o cómo compraba congresistas para comprar su reelección en el año 2006. Dos males que se necesitan para vivir, y que en la elección del presidente del Senado para el periodo 2026-2027 le demostraron al país que la política es dinámica y que no importa lo que cueste: con tal de hacer valer el poder, cuando se quiere, se puede.

Ver abrazados y gritando juntos a Rafael Nieto, del Centro Democrático, con los senadores del llamado Pacto Histórico porque Honorio Henríquez ganaba la elección de la presidencia del Senado el 20 de julio es la demostración cruel de que usted, cada vez que pelea por Petro o por Uribe, no es más que un idiota, una persona vacía de cerebro, muy emocional y poco racional, que se ve demasiado diminuto ante las circunstancias bajo las cuales el llamado Pacto Histórico, como focas y en una religión que es igual a la del uribismo, hace lo que diga su mesías.

Petro, un exguerrillero que cada vez que habla dice las locuras que le da la gana, decía en su último discurso que el país que entrega es muy diferente al que recibió, con cifras maquilladas y que convencen a su grupo político, un comité de aplausos que tiene líder en el Senado: Iván Cepeda. La fuerza política que deja de herencia cuatro años de izquierda en el poder, con todo lo que eso conlleva, cuenta con 26 senadores y 42 representantes a la Cámara, algo que para Uribe fue un verdadero banquete en su aspiración de demostrarle al nuevo presidente de Colombia que sigue siendo un mal necesario si quiere gobernar.

Uribe, quien se resiste a perder el poder y a que su partido desaparezca en la orilla de la derecha, tomó la decisión de juntarse con Petro para cimentar la presidencia de Honorio Henríquez en el Senado. El llamado Pacto Democrático resulta de mezclar a lo que nunca ha sido de centro con lo que, por historia, termina siendo un pacto con corruptos y bandidos para que se vuelvan gestores de paz.



Gustavo Petro, otro dinosaurio que no se resiste a salir o perder el poder —como lo hace Uribe—, y quien a partir del 7 de agosto se dedicará a dar órdenes a sus congresistas con la aspiración de que todo lo que este gobierno de Abelardo proponga salga mal. Porque la verdad hay que decirla: a los políticos no les interesa que el país progrese, solo les interesa progresar ellos.

Con Petro termina un gobierno que será recordado tanto por la profundidad de las reformas que intentó impulsar como por la intensa polarización política que acompañó buena parte de su mandato. Con Petro debería irse la miseria de un presidente mentiroso y poco racional. Uribe y Petro se buscaron para llenar sus ansias de poder: uno con Honorio por su "honor", y el otro solo porque su mezquindad no le permite entender que Colombia le dijo que no quería cuatro años más de su nefasto gobierno. En fin, este 20 de julio nacieron las abejas del Pacto Democrático.

sábado, julio 18, 2026

Mezquinos

La actitud de Gustavo Petro e Iván Cepeda frente a Abelardo de la Espriella refleja una postura soberanamente mezquina, pues privilegia la confrontación y la descalificación barata sobre el debate de ideas y el respeto por las instituciones. Delatan, además, un desconocimiento total de las leyes y del Estado de derecho, ese mismo del que Petro tanto se ufana en Twitter dándose golpes de pecho como el "gran demócrata" de la nación. Estamos ante la enésima pataleta antidemocrática del progresismo criollo, una izquierda que hoy rechaza los resultados validados por las instituciones competentes. Un par de mezquinos más en la fauna política colombiana.

La mezquindad es, por definición, una forma de actuar caracterizada por la pequeñez de espíritu, la falta de generosidad y la tendencia a operar con egoísmo, rencor y mala fe. En nuestra política, esta miseria humana ya se volvió paisaje. Lo vimos desde el día uno con la posesión de Petro y el ridículo capítulo de la espada de Bolívar que Iván Duque no quiso ceder; y lo vemos hoy con el berrinche en torno a la posesión de De la Espriella en una guarnición militar. Petro no cederá, preso de su bajeza de espíritu y de ese descomunal ego mesiánico. Hoy, derrotado y aferrado a una narrativa ficticia, prefiere llamar "ilegítimo" al presidente electo.

La desobediencia civil es un mecanismo legítimo de protesta en las democracias occidentales, siempre que se ejerza de forma pacífica y asumiendo las consecuencias legales. Históricamente, gigantes como Mahatma Gandhi y Martin Luther King Jr. la utilizaron para cuestionar leyes abiertamente injustas. Pero equiparar a esos próceres con Iván Cepeda es un chiste de mal gusto.


Cepeda ha anunciado con bombos y platillos que promoverá la "desobediencia civil" contra el gobierno de Abelardo de la Espriella, cuestionando su legitimidad bajo la excusa de su doble nacionalidad. Ya advirtió que no asistirá a la posesión presidencial el próximo 7 de agosto, sin importar el lugar donde se realice la ceremonia. Ratificó su cruzada pacífica combinada con el control político, las acciones judiciales y la movilización ciudadana. Eso sí, para cobrar el sueldo no tiene escrúpulos: señaló que sí se posesionará como senador y se acogerá al Estatuto de la Oposición para seguir atornillado al Congreso. Afirma que no le reconoce legitimidad política ni ética a De la Espriella, pero bien que usará las herramientas del Estado para torpedearlo. Todo un "demócrata" el pupilo de Petro.

Tengamos memoria: si la derecha hace cuatro años no hubiese reconocido la victoria de Petro, el entonces mandatario ya se habría victimizado en plazas públicas, el lugar preferido para las lágrimas de cocodrilo de quienes se autodenominan "progresistas". Son personajes profundamente antidemocráticos y enemigos de la ley, sectarios que solo creen en la justicia cuando esta les da la razón. De lo contrario, se quitan la máscara y se convierten en lo que son: dictadores de Shein y de Temu, copias baratas de la tiranía global que abunda cuando los resultados electorales no les favorecen, y cuya única salida es recurrir a la mentira sin pruebas, gritando un falso fraude electoral.

viernes, julio 10, 2026

El país de "Los Nadie" y "Los Nunca"

En este país el poder se vuelve obsesivo. Así es como Gustavo Petro, quien se hacía llamar un demócrata —siempre y cuando él fuese el ganador de las elecciones—, hoy no reconoce los resultados. Junto a su pupilo Iván Cepeda, ha diseñado una estrategia para intentar regresar al poder en cuatro años; una receta que consiste en incendiar el país, sabotear al gobierno entrante y hacer lo que esa izquierda radical mejor sabe hacer: oponerse a todo, destruir y bloquear. Son tan buenos en esa tarea que, durante sus cuatro años de mandato, ellos mismos se sabotearon, se bloquearon y se autodestruyeron entre peleas internas, chuzadas, reclamos y la exclusión de la vicepresidenta de la vida pública. Relegaron a la dueña de la frase de "los nadie" a eso: a ser nadie en este horrible gobierno que, por fortuna, termina pronto.

"Los nadie" de Petro incluían a Roy Barreras como su mejor aliado en el Congreso; a Armando Benedetti como embajador en Venezuela y luego ministro del Interior; a Laura Sarabia como su mano derecha; a Rosita Villavicencio, una activista sindical, como ministra de Relaciones Exteriores; la joven revolucinaria Juliana Guerrero que falsificó sus titulos de pregrado; al pastor Alfredo Saade como director administrativo de la Presidencia y luego embajador en Brasil; y, como cerezas del pastel, a Juan Carlos Florián como ministro de Igualdad y a Daniel Quintero como superintendente de Salud. Todo un coctel ácido y amargo de personajes que marcaron el derrotero de este destilado gobierno petrista.

Hoy, ese mismo gobierno reclama ante todos el nombramiento de los que Abelardo de la Espriella, presidente electo para el periodo 2026-2030, ha llamado "los nunca". El gobierno entrante pasa de "los nadie" a los que siempre han estado en la política. Es así como el gabinete lo conforman los políticos de siempre, tales como Mauricio Gómez, Rodrigo Lara, Elsa Noguera y Viviane Morales, entre otros. Un ramillete de personas que siempre han estado en el poder con el gobierno de turno, a excepción del gobierno Petro, que optó por subir a cargos públicos a personas sin experiencia ni estudios, pero muy afines a sus ideales y a su radicalización ideológica.

El Gadafi colombiano —o bien Gustavo Petro por sus pintas extravagantes y gafas oscuras— ha dicho que no reconoce al gobierno entrante de Abelardo. Al igual que su pupilo Iván Cepeda, llaman a la desobediencia civil, a no reconocer el resultado y, obviamente, a seguir avivando esa lucha de clases y odios que tanto encanta a la izquierda. Petro no reconoce el resultado, pero sabe bien que perdió, aunque ahora hable de supuestos algoritmos en Estados Unidos que modificaron los resultados. Me pregunto si Petro sabrá siquiera qué es un algoritmo.



"Los nadies": Expresión popularizada por el escritor uruguayo Eduardo Galeano y adoptada por Petro en su campaña de 2022 para referirse a los excluidos, ignorados y marginados. En la campaña de 2026, Cepeda y el petrismo la siguieron usando como bandera de inclusión social.

"Los nunca": El lema impulsado por Abelardo de la Espriella para representar a quienes supuestamente "nunca han gobernado o pertenecido a la clase política tradicional", vendiéndose como la alternativa a "los de siempre".

La realidad es cruda: claramente "los nadie" terminaron siendo el sector más radical y menos preparado de la izquierda, y "los nunca" de Abelardo son, paradójicamente, los mismos que antes gobernaban y que hoy han vuelto al poder. Este es el país de las narrativas, donde "los nadie" le tiran a "los nunca", olvidando convenientemente que en su gobierno de "Nadies" estuvieron personajes con un dudoso historial político, pero que ayudaron mucho a Petro en su radicalización y en lo que mejor sabe hacer: nada.

De los masajes de Nerú a la vanidad de Abelardo por vivir en Barranquilla

En el gobierno de Gustavo Petro, los colombianos terminamos pagándole al famoso coreógrafo —y autonombrado «ex-gay»— Nerú Martínez, mediante...