viernes, marzo 26, 2021

Barranquilla sin control

 Entre COVID, atracos, asesinatos, esta ciudad está fuera de control. El alcalde no ejerce autoridad, la policía no se ve en las calles y los rateros y asesinos hacen de las suyas. Asesinan personas inocentes por robar un celular y nadie vio nada, nadie dice nada, es la ley del silencio en una ciudad que se consume por el alto contagio y la mortandad producida por el COVID-19. Sin embargo para los mandatarios es más importante mantener el comercio y la llamada vida productiva. Vida productiva que incluye a los bandidos que siguen haciendo de las suyas en la ciudad que es ejemplo a Colombia, y hoy es consumida por la delincuencia.

En un bus a plena luz del día se monta un atracador, despoja de sus pertenencias a los pasajeros y de paso le pega un tiro a un pasajero que valientemente o estúpidamente decide forcejear para defender sus pertenencias. En la madrugada, en pleno norte de la ciudad y una zona muy concurrida asesinan a un taxista, las personas dice la policía fueron capturadas. Por la mañana y sin ruborizarse un atracador asesina de un disparo a una mujer que esperaba en su vehículo a una amiga, y por robarle el celular le pegan un tiro en la cabeza, sin alma y sin autoridad, sabiendo el bandido que esta ciudad tiene a la policía para vigilar que la gente no salga a la calle a contraer el COVID, hacen de las suyas.

El COVID disparado, el barranquillero no ha entendido la gravedad de la enfermedad, en estos momentos Barranquilla es la ciudad número 1 en el reporte diario de casos que el ministerio de salud emite. Aun así, la gente piensa en el billar, en el baile, en la ida al centro comercial a caminar, y hacer cosas que quizás una persona sensata no se atrevería, pero vivimos en la ciudad que elige a los congresistas por la teja o la bolsa de cemento, y claro por los 50 mil pesitos del voto que luego se van a beber en anisado.

La ciudad debe acelerar el proceso de vacunación, otro proceso que le ha quedado grande a esta administración, el avance en las vacunas no va de la mano con la cantidad de infectados y muertos que la ciudad produce. Muchos hablan de una nueva cepa más infecciosa y letal, algo que mientras no se tenga fundamento no se puede confirmar, pero si se observa un mayor número de casos en una ciudad que según estudios de seroprevalencia debía tener el 55% de la ciudad con anticuerpos al COVID. Barranquilla está sin control, al igual que el departamento del Atlántico. Las personas que dirigen lo hacen en cuerpo ajeno, y amarradas a los jefes que los colocaron en esa posición, importante a tener en cuenta para próximas ocasiones electorales.


miércoles, marzo 24, 2021

Un año después

Ha pasado un año desde que el subpresidente Iván Duque decidió el confinamiento del país, iniciaba el 24 de marzo de 2020 la cuarentena más larga de un país para enfrentar la pandemia del COVID-19, cuarentena que iba  de la mano de más 40 excepciones para que la gente pudiese ir a su trabajo, otros comenzamos a trabajar desde casa y pasamos el año tan rápido que ni cuenta nos dimos. Muchos hemos estado en modo sobrevivir, esperando que pasen los días, sin importar que se hace, es un día más de vida, al despertar solo agradecimiento a Dios por un nuevo amanecer y una nueva oportunidad de vida. 

Decía el subpresidente en la alocución que hizo para anunciar el cierre del país, que Colombia se iba a preparar acondicionando camas de cuidados intensivos en todo el territorio, comenzaba a gobernar por decreto, cuando una pandemia le venía como anillo al dedo a un gobierno que no tenía rumbo, y justo en ese momento aparece el COVID-19, y le dio sentido a la vida del subpresidente Duque, iniciaría su programa de televisión para dar anuncios y montar su Talkshow en el cual muestra sus dotes de locutor con un tonito de vendedor de local comercial del paseo bolívar en Barranquilla. De esa preparación, quedan camas de UCI, esas mismas a las que otros gobernantes se refieren que muchos llegan a morir en ella, específicamente el 70% de los pacientes fallecen, es la cifra que entrega el secretario de salud de santa Marta, en medio del verguerete que está viviendo la ciudad del cambio.

Las cifras no mienten, en ese momento en el país no había más de 100 casos. Hoy Colombia luego de una cuarentena extensa atraviesa el inicio del tercer pico de COVID, el que inicia por Barranquilla donde se hizo estudio de ser prevalencia para decirnos que en el primer pico de la enfermedad el 55% de los barranquilleros habían contraído el virus, sin embargo en este momento las cifras muestran una alza peor que la vivida en el primer pico, donde Barranquilla reporta diariamente más de 1000 casos y su red hospitalaria está colapsada aunque el alcalde Pumarejo diga lo contrario, cifras sacadas de los médicos que viven el día a día y no se sientan frente a un Arcgis a reportar información.

Un año después Colombia, tiene más de 2.353.000 casos, más de 63 mil muertos y poco menos de 1.300.000 vacunados luego de más de un mes que inició lo que el gobierno llama vacunación masiva, y logra en promedio vacunar 30 mil personas, a un paso que le tomara más de 1500 días para lograr la inmunidad de rebaño tan anhelada.

Un año después Colombia está peor que ese 24 de Marzo de 2020, hoy la gente está enferma mentalmente, muchos han perdido seres queridos, y solo queda cuidarse el doble. Sobre todo aquellos que salen por salir y lo pueden evitar. Un año después estamos más jodidos que antes, sin fecha exacta para vacunación, en un país que mira de dónde saca vacunas efectivas porque las que celebraba el gobierno en Diciembre están embolatadas.

 


Esto es un verguerete

En el diccionario costeñol aparecen muchas palabras que si no eres de la costa difícilmente entenderás, pero pa simplificar el tema, decir que lo que está pasando en Barranquilla y Santa Marta es un completo desorden, una fiesta, un bullicio de los ciudadanos que han hecho y deshecho con la complacencia de las autoridades, quienes lucen más preocupadas por la reactivación económica que por la vida de los demás. Esto es un verguerete, un problema a todas luces de la misma gente, pero que afecta sin lugar a dudas  a la ciudad.

Los barrios del sur viven de fiesta en fiesta los fines de semana, en general el barranquillero y el habitante de la ciudad ha tomado la decisión de irse de reunión social, atrás quedó el miedo de hace un año que nos encerró cuando apenas en la ciudad habían dos casos de COVID, la gente ha perdido el miedo a enfermarse y con ello han llevado al colapso de las unidades de cuidados intensivos, han llevado a más muertes y en general a que Barranquilla este en el tercer pico del COVID en el país. Siempre primeros dirá Pumarejo, fuimos la primera ciudad en afrontar el embate de este maldito virus que ha cobrado la vida de tantas personas buenas, fuimos la primera ciudad en superarlo y somos la primera ciudad en vivir el empuje más fuerte de un pico que se ve más letal, más contagioso y más angustioso por llevar más de un año en esta situación.

El desorden y la indisciplina social nos cobran muy duro, hace que estemos a poco o nada de volver  a encerrarnos, la gente se ha confiado con el proceso de vacunación en Colombia, proceso que avanza muy lento y que da la sensación a muchos de que lo peor ha pasado, cuando en realidad no es así.

Esto es un verguerete, 400 personas se van pa Trucupey a ver a una cantante que no ha grabado un disco aun, pero que se ha hecho famosa por sus escándalos y que logra que esos 400 estúpidos desoigan los problemas que con lleva ir a lugares cerrados y con aglomeraciones. Otros se van de playa y olvidan el tapaboca, se toman sus frías y se relajan en medio de playas atiborradas de gente hasta el tuétano. Y qué decir de aquellos que piensan en fiestas, esto está fuera de control y no entrara en una mejor perspectiva mientras la gente no entienda que la solución no es mágica y no va venir del gobierno, depende de cada uno cuidarse.

Esperemos que esta semana santa no traiga consigo más casos de los que ya se viven en el Atlántico en donde los médicos que están viviendo la tragedia en carne propia dicen que ya no hay camas UCI disponibles, contradiciendo a las cifras de la alcaldía. La alcaldia de Barranquilla sigue montando mas UCIs, por Santa Marta el secreatario de salud dice que el 70% de los que ingresan a cuidados intensivos se van a morir, cifra que da una letalidad muy alta. En Barranquilla se tiene una capacidad instalada de 726 camas UCI, de las cuales 362 estan asignadas a enfermos por COVID, en este momento según cifras de alcaldia estan en un 78% de ocupación, algo asi como 283 camas ocupadas, de las cuales si seguimos los números de Toscano, 198 muertes tendremos mas en esta pandemia, sin contar los que no alcanzan a llegar a UCI.

Este verguerete no lo arregla Duque, NO, su proceso de vacunación es por demás muy lento, y de acuerdo a las últimas cifras diarias la inmunidad de rebaño llegará en 1500 días al ritmo que ha implementado el gobierno, pero cada persona puede aportar usando su tapabocas correctamente y lavandose las manos cada dos horas.


sábado, marzo 20, 2021

Sobre las olas, un COVID vá

El gobierno dice  que pese al aumento en los casos de COVID todo está bajo control, aunque se muestra preocupado por el incremento, sabe y conoce que un confinamiento no le conviene a su paupérrima economía, y menos en momentos que se apresta a lanzar una reforma tributaria que afectara los bolsillos de la clase media, esa que a toda costa parece que quisiera desaparecer. Sabe el gobierno que la tercera ola o tercer pico es una realidad, sin embargo prefiere declararlo despues de semana santa, horas oscuras se avecinan para el país.

Cuando comenzó la pandemia hace más de un año, el gobierno decía que la semana santa del 2020 y 2021 iba ser confinados, así lo preveía, y así parece que será. Solo que debe ser bajo la responsabilidad de cada persona, no por cuenta del gobierno. En estos momentos el país comienza a ver incremento en casos en algunas ciudades como Barranquilla y Santa Marta, dos ciudades que ya viven la tercera ola del COVID-19, justo en el momento que se inicia la vacunación que va a un ritmo muy lento.

Alcaldes, gobernadores y el gobierno entienden que la semana santa marca un buen momento para la economía, sobre todo en ciudades que viven del turismo como es el caso de Santa Marta, por eso las medidas que aplican no son tan contundentes y los casos no paran de salir día a día en los informes del ministerio de salud. La media de la última semana de casos en Barranquilla no baja de 500 casos diarios, el alcalde más preocupado por la asamblea del BID y los préstamos en los que está endeudando a Barranquilla y en Santa Marta ya rozo los 350 casos en algún día de la semana pasada. Mientras todo esto sucede, la gente no entiende que el COVID es mortal, no entiende lo difícil que es un sepelio de un familiar con esta enfermedad y que al entrar a una clínica es posible que no lo vuelvan a ver más nunca, porque el protocolo no permite un funeral como los de antes.

Sin embargo, el gobierno es consciente de que la pandemia se comporta como un serrucho, y que las olas o picos serán frecuentes mientras no se logre la inmunidad de rebaño, esa que ha prometido para este año, pero que de acuerdo al ritmo que han impuesto parece que llegara en 3 años de acuerdo a los cálculos de los expertos. Cuantos muertos más tendrá que poner el país en pos de una pandemia que nació en china en el 2019, y que nos borró el año 2020 a todos como s hubiese sido un año que no existió. Hasta cuando más enfermos diarios? sobre las olas la enfermedad sigue y mientras tanto depende de cada persona. No hay otra forma.


jueves, marzo 18, 2021

Jugando con fuego

Los honorables parlamentarios que han decidido impulsar el proyecto de ley para alargar el periodo de Duque, alcaldes, gobernadores, sus puestos, el fiscal Barbosa (el vida sabrosa), la procuradora y el contralor, no han entendido lo que el país está pidiendo, no representan al pueblo, estos HP (honorables parlamentarios) han entendido que la política se mueve con mermelada y más si sabe a tocino, como es el sabor del actual gobierno de Uribe en cuerpo del subpresi.

Hace 16 años Álvaro Uribe Vélez decidió seguir en el poder al estilo de Hugo Chávez en Venezuela, con la ayuda de Yidis Medina y Teodolindo Avendaño decidieron modificar la constitución para que el presidente del momento tuviera 4 años más al frente del país. Ese articulito le costó a Colombia la perdida de los entes de control y descuadraron todos los contrapesos que la constitución del 91 propuso. Hacer un cambio a la medida de una persona fue el peor adefesio de la historia reciente del país, y muchos lo vieron bien.

La maldad de los chambones representantes que firmaron este proyecto da para mucho, son HP que no sobresalen en el congreso, salen de su caverna para radicar proyectos de este tipo, proyecto en el cual todos comen calladitos, les gusta quedarse en el poder, auto legislan para ellos en beneficio propio y olvidan que son representantes del pueblo. Por eso el primer paso es escoger un buen congreso, no un congreso por favores, ese en el que la gente vota bajo presiones y muchos son ayudados con la compra de votos sobre todo en la región caribe, en donde muchos de los que hoy proponen esa modificación son abanderados de casas políticas y clanes como el clan de los Char en Barranquilla.

Lo que pretenden hacer los HP entre los que se cuentan de diferentes partidos, el partido liberal, conservador, la u y cambio radical para alargarse el periodo en el cargo y alargarle el periodo al peor presidente de la historia reciente del gobierno es un adefesio, una empanada y chambonada, es algo que busca desviar la atención del país en medio de tanta mala noticia para unirnos en defender lo poco que queda de la constitución.

Se les olvida a este gobierno silencioso ante este esperpento que el pueblo colombiano hace poco más de un año se volcó a la calle en la marcha más grande que se haya visto para reclamarle su ineptitud, y que solo una pandemia pudo calmar los ánimos porque la gente ve como están muriendo muchos de los que enferman de COVID. Ese gobierno silencioso en conjunto con los HP que proponen esta reforma de la constitución, juega con fuego. En pocas palabras están incitando a una insurrección del pueblo y de muchas formas ayudan a Petro en su discurso anti gobierno, la gente está cansada de que nos vean la cara de idiotas, aunque muchos aun lo sigan siendo pensando que Uribe es el salvador de Colombia. Ojala esta iniciativa no prospere, porque lo que proponen es como si en medio de un partido de futbol, el equipo que va perdiendo, dijera que ya no son 90 minutos sino 120, a ver si en esos 30 minutos adicionales alcanzan a empatar y luego ganar, con la diferencia que es más peligroso lo que proponen los HP, porque están incendiando un país, están jugando con fuego y el gobierno no es capaz de apagar el incendio que acaba de comenzar.

 

Perlas

  • Y pensar que hace unos años el periodista Luis carlos "replica" Velez, le preguntaba a Petro cuantos años pensaba quedarse en el poder, mienstra con el mantecato del subpresi jugaba a adivinar canciones de Rock en español. El periodismo servil e inepto que hacen algunos es repugnante.

martes, marzo 16, 2021

Barranquilla y Santa Marta del COVID a la inseguridad

Barranquilla y Santa Marta están viviendo horas difíciles por cuenta del COVID, y todo se hace más oscuro por cuenta de la inseguridad y los asesinatos que son pan de cada día en las dos ciudades. Santa Marta es una ciudad intermedia de Colombia con casi medio millón de habitantes, y Barranquilla hace parte de las 4 ciudades más importantes del país con más de un millón doscientos mil habitantes. Tamaños diferentes, problemas similares.

El COVID ha dado muchas vueltas en la capital del Atlántico, desde que inició la pandemia en el chabacanerismo del Barranquillero se escucharon mitos que iban desde: que al hacerse la prueba de COVID les iban a infectar con el virus, hasta decir que los muertos de COVID los pagaban a 30 millones de pesos, hace unos meses decían que las vacunas nos iban a inyectar un chip para controlarnos y luego cuando comenzó el proceso de vacunación creyeron que lo peor había pasado y todos a la calle y fiestas. Algo similar ha pasado en la ciudad que está cambiando hace 9 años, pero de bolsillo, el COVID está desatado y no hay medidas eficaces que lo puedan frenar, la alcaldía de Santa Marta saca medidas que parecen chistosas, las playas se cierran tres días a la semana pero se dejan abiertas los sábados y domingos, justo cuando más aglomeraciones hay. Colocan toque de queda desde las 8 de la noche, como si el COVID solo saliera de noche, pico y cedula para entrar al D1, ARA y Justo y bueno como si el COVID no estuviera en las calles o centros comerciales. 

En paralelo al problema del COVID se vive una terrible inseguridad, atracos y asesinatos al orden del día en las dos ciudades. De a 3 y 4 muertos por semana es la cuota que ponen las ciudades, una más pequeña que la otra pero con más problemas de retraso en todos los aspectos. Inseguridad que hace que en Barranquilla a las 7 de la mañana intenten asesinar a un comerciante, personas disfrazadas de domiciliarios.  En donde se llevan camionetas de lavaderos de carro y luego son recuperadas por la policía en Ciénaga. 

Del COVID a la inseguridad, dos ciudades con una situación horrible en ambos aspectos. Ambas ciudades manejadas por clanes, de un lado el clan Caicedo con su caudillo y todo poderoso gobernador, quien además ejerce como alcalde por medio de su amiga, y del otro lado del rio los Car ejerciendo a través de Pumarejo, a quien se le ve más suelto que a Virna. Pero que de igual forma está ligado a ese poder que logró colocarlo como alcalde, cuando fue el ungido por don Fuad.

Hoy, desde Santa Marta reportan el desbordamiento de la capacidad hospitalaria, a tal punto que trasladan pacientes a Barranquilla. La ciudad sigue en modo sálvese quien pueda y los muertos se cuentan y cuenta, empieza la gente a morir por falta de una UCI, y ya el secretario de salud de Santa Marta dice que el 70% de los que entran a UCI van a morir. Cifra alarmante las de la ciudad que no ha cambiado más que de bolsillo, pero que sus problemas de fondo siguen aflorando, sobre todo cuando las papas queman.

jueves, marzo 11, 2021

Vacunas en la nevera

Colombia ha comenzado su plan de vacunación contra el COVID-19, un plan catalogado por el gobierno como el mejor plan de vacunación posible, en el cual le ha dejado a las EPS y sus IPS la potestad de aplicación de la vacunas gratis qué el gobierno adquirió con diferentes farmacéuticas, y de las cuales han comenzado a llegar por millones al país.

El 18 de febrero de este año el gobierno se tomaba la foto con la primera enfermera vacunada en Sincelejo, celebrábamos el inicio del proceso de vacunación con el primer lote de vacunas de Pfizer, con el cual se vacunaban los médicos y personal de primera línea que está al frente de la enfermedad en el país. Dentro de los avances el gobierno entendía que debía mirar a oriente, china y Rusia son el nuevo foco de generación de vacunas, las de Pfizer y Moderna han sido acaparadas por el gobierno de los Estados Unidos. Y en el mundo la producción de vacunas están escasas, sin embargo, el gobierno ha prometido que con los contratos firmados tiene 65 millones de dosis de vacunas aseguradas.

Poco a poco y muy a cuenta gotas han empezado a llegar las vacunas al país, a la fecha el arribo de las mismas va así: 



De los más de 2 millones de vacunas con los que ya cuenta Colombia en el territorio nacional y luego de más de 21 días, estamos a la espera de la llegada de otras 400 mil dosis en lo que resta de marzo, con lo que se completarían 2.503.814 vacunas en el país, de las cuales a la fecha de 10 de Marzo solo se han aplicado el 25% de los biológicos comprados. Las demás vacunas siguen en las neveras, y preocupa el caso de muchas ciudades y departamentos, en los cuales el ritmo de vacunación es muy lento. Cada minuto y día perdido en vacunar son vidas que se dejan de salvar.

En la costa caribe, preocupa Barranquilla. De las 54306 vacunas que el gobierno había entregado solo ha aplicado 15478, un dato no menos preocupante para una ciudad que sigue viviendo índices diarios de contagio por encima de los 200 casos y 5 muertos por día. Se trata de ineficiencia en el proceso y casi que de ineptitud, se trata de un problema nacional que recrudece en muchas regiones y en otras como Bogotá se ve un ritmo acelerado con un proceso bien ejecutado.

Los días pasan y ojala se cumpla la meta corrida del gobierno, en donde ha pasado de prometer vacunar a más 3 millones de personas entre Febrero y Marzo, a decir que se vacunara 1 millón de colombianos en este mes. Eso no alcanza para terminar la primera fase, que se deja para los que estamos en etapa 5, las vacunas siguen en las neveras y el gobierno las empieza a congelar, quizás esperando que llegue el 2022 y le toque a otro o quizás esperando que los privados le salven la papeleta.


Entraron nueve, quedaron tres: la soledad del megalómano y el final del viaje

El 7 de agosto de 2022 pasó a la historia por ser el día en que el primer gobierno de izquierda iniciaba su andar. Ese día, en la posesión d...