sábado, junio 22, 2019

El crimen perfecto

Decía el presidente eterno que su lema en la política es trabajar, trabajar y trabajar. Aprendió como todo viejo mañoso que sabe moverse el congreso que también le funciona, dilatar, dilatar y dilatar, total, entiende que el colombiano promedio, ese que se hace matar por el dotor Uribe no piensa con la cabeza sino con el hígado.
Esta semana ocurrió lo que debía ocurrir desde que el presidente eterno de los afectos de Duque, dijera que no acompañaba las consulta anticorrupción, esa consulta que no sintió el apoyo del gobierno del centro democrático, y que fue embestida con el mismo talante mentiroso del partido de gobierno, ese talante que llevo a emberracar a la gente con mentiras para que votaran el plebiscito con un NO, porque saben que la justicia transicional demuestra la verdad, esa a la que le tienen miedo cuando se dan a conocer ante la JEP los falsos positivos.

Se trataba de dilatar y de hacer parecer que las cosas caminaban en el congreso, que el paquete de reformas contra la corrupción lo iba apoyar un presidente joven con Iván Duque, cuanta mentira... Este presidente de Joven no tiene ya nada, solo su discurso naranja de unicornios y enanitos, y esa actitud futbolista y musical, de resto es un presidente envejecido por la sombra de su mentor, ese que le dice que y como debe hacer las cosas. Por un lado hablaban de apoyar los proyectos que pretenden luchar contra la corrupción, por otra lado escondían y engavetaban en el congreso, así de esa forma se aseguraban de que con el silencio de los medios, los ciudadanos no entendieran que pasaba. Uribe tan obsesionado con sus objeciones a la JEP, mismas que sabían no iban a pasar pero insistieron tanto, hasta hacer que el congreso dejara para última hora el avance de proyectos importantes que no citaban a tiempo, de esa forma seguían siendo moralistas y garantizaban la impunidad que tanto critican en público pero defienden en privado... Esa de la misma que salen en fotos con personajes oscuros como el ñeñe Hernández, o cuando el presidente eterno le aprobaba pistas clandestinas al cartel de Medellín.

Es un crimen perfecto, no hay rastros del culpable. Lo cierto es que no se puede sacar adelante las políticas anticorrupción que tanto criticaron los políticos de Colombia, y que decían apoyar para sacar adelante, se han hundido de la forma más miserable y a la vez perfecta, así nos han dejado con el sin sabor de que hubiese pasado si esas personas que siempre se quejan de los mismos hubiesen asistido a votar el día de la consulta, quizás desoyendo los consejos de Uribe, de ese presidente eterno que sigue jodiendo a Colombia suave y despacio. Para sacar adelante esas políticas toca elegir bien, por gente seria y honesta.




sábado, junio 15, 2019

El temor es a la verdad


Cuando comenzamos a escuchar a los militares condenados por los falsos positivos hablar ante la JEP, empezamos a entender por qué el presidente eterno de los afectos de Duque le tenía tanto miedo a la verdad, tanto miedo a la justicia transicional que a cambio de que los actores que intervinieron en el conflicto armado de Colombia digan la verdad, tendrán derecho a una condena más flexible.

Al presidente eterno no le duele que las FARC estén en el congreso, como le va doler que criminales vayan  a discutir  y a pelear con palabras en vez de armas, ese no es el temor del senador, allá en el congreso ya estuvieron el primo Pablo, primo de su asesor político de confianza José Obdulio, por allá pasaron más del 40% del congreso paramilitar en la época de la bonanza de autodefensas en Colombia. Al presidente eterno lo que le duele realmente es saber que por medio de la JEP se conozca como masacraron y asesinaron a más de 10000 inocentes las fuerzas militares, en épocas que nos hacían creer que estaban ganando la guerra de guerrillas con las FARC. Ese poder que logro acumular y que luego cuando Santos llego a la presidencia perdió de la noche a la mañana, que lo hacía sentir como un huérfano de poder.

Acá nos han querido vender que la Guerrilla se va tomar el poder, nos han dicho que Timochenko será el próximo presidente, que si no votábamos por Duque, Colombia seria Venezuela. Todas esas afirmaciones no son más que mentiras, mentiras lanzadas por quienes conocen como procede y piensa el pueblo colombiano, pensamientos que salen directo de las vísceras, acá no se utiliza la razón, sino el dolor para emitir conceptos, y en producir dolor son expertos los miserables del ELN y en su época la guerrilla de las FARC. Justo para eso, queríamos un acuerdo de paz, para que no siguieran matando colombianos, para que no siguiéramos siendo ese país paria que era repudiado por medio mundo, país al cual los países europeos, y los estados unidos les pedían a sus ciudadanos no visitar.

De aquel panorama desolador de país inviable queda poco, hay que agradecerle al presidente eterno que fue un mal necesario en su momento, y que luego perdió los estribos de su caballo y quiso ser el pacificador que tanto temía Jaime Garzón, entonces veía el presidente eterno que su salvación pasaba por estar en el poder o mantener el poder en cuerpo ajeno, ahora que han pasado los años y se descubre la verdad, entendemos muchos que el verdadero temor de quien maneja más de medio país, es solo, que el país que ya no lo ama como lo llegó a amar conozca todas las atrocidades y ordenes que se impartían desde las cabezas de un gobierno, que vendía al mundo que ganaba la guerra, cuando en realidad derramaba litros de sangre por órdenes superiores.


jueves, junio 06, 2019

Un equipo sin alma

El Unión Magdalena, un equipo de media tabla para abajo que luego de 13 años en el tortuoso infierno de la B ascendió con honores a la primera categoría del fútbol colombiano. Y digo que ascendió con honores, porque el equipo de Santa Marta el año anterior fue un verdadero reloj suizo, una maquina bien aceitada que hizo todo bien durante el torneo de la B 2018. Con jugadores que le daban un sentido al juego, una defensa sólida, un arquero en su mejor momento, un gran cobrador de tiros libres y contaba con el goleador y revelación del año en el fútbol colombiano. 
Sin embargo, son dos torneos diferentes y no es lo mismo pasearse por los estadios de la B con el equipo que teníamos el año pasado y tratar de hacer lo mismo con un equipo armado con jugadores retazos y otros desechados por equipos del fútbol colombiano.

Este año quedó en evidencia la carencia de fútbol y de regularidad del equipo de mi tierra, la partida de jugadores claves como Viveros y Montaño, y la horrorosa defensa que conformaron este año todos los jugadores que colocaba Rivera en cualquier momento, hicieron un verdadero torneo irregular para el Unión, que gracias a lo irregular del torneo colombiano, en donde cualquiera le gana a cualquiera lograron entrar en los 8 semifinalistas, y ahí si como dijo el técnico Harold Rivera, hubiese sido mejor no entrar en las finales, así no, Harold, así no.

Fue el único equipo en los cuadrangulares que no logró ganar un partido, de aquel fortín que era el estadio Sierra Nevada no queda nada. Profanada por equipos como América y Pasto, goleado por ambos equipos, solo un equipo sin alma, sin fútbol, sin nada. Un equipo que no genera ocasiones de gol y que regala gol por partido, pero que sobre todo no corre la cancha, no suda, no le duele perder, cuando va detrás en el marcador solo camina y toca el balón hacia su propia puerta como si no fuera con ellos.

Un equipo sin alma, eso fue el Unión Magdalena de Rivera versión 2019. Equipo al que llegaron jugadores desechados por otros, y que en el Unión no rindieron, jugadores que no aportaron futbol, otros como Ferreira y Mosquera que ya no tienen más para dar en la cancha, y no es porque no quieran, es que su físico no les da para mas. Y Quizás, eran ellos el alma de un equipo envejecido, entristecido que clasificó como promesa de hacer algo histórico, y termino haciendo el ridículo de las finales.  Que más le podríamos pedir a un equipo que llega de la segunda categoría, solo le pediría Alma… no tenían que dar más.



viernes, mayo 31, 2019

Si gritas agarren al ladrón no queda quien lo atrape.


Acabo de terminar la segunda temporada de la serie de Netflix "O mecanismo", la verdad es que es un reflejo natural de nuestra cultura latina y la forma en la que la corrupción permea la instituciones. Esa forma en la que todos se ven iguales y como todos son lo mismo, no hay quien se escape o quien los atrape, solo es cambiarle los nombres y el lugar donde ocurren, los hechos son los mismos.

En Colombia el escándalo de Odebrecht paso muy de agache, quizás porque no existió un Marco Ruffo que jugara el papel preponderante de buscar y escudriñar cómo funciona el mecanismo de la corrupción. En nuestro país no hay un solo capturado de alto nivel, cosa que ocurrió en Brasil y Perú, países en donde Marcelo Odebrecht y su afamada empresa hicieron mega obras de infraestructura, la mayoría de ellas adjudicadas mediante sobornos, sobornos que utilizaban un sofisticado entramado de lavado de dinero que incluía empresas offshore fuera de Brasil, empresas por donde movían el dinero que luego iban a dar a los bolsillos de los padres de la patria. Involucrados hay de todos los niveles, en Brasil le costó la presidencia a Dilma, y la libertad a Lula, pero además cayeron los más grandes contratistas del país que se afamaba de tener la séptima economía más grande del mundo, fama que de nada le sirvió a quienes lograron el hito de sacar a millones de brasileros de la pobreza y llevarlos a universidades, logro que se adjudicaba Lula y con el que entendía que el país lo respetaría.

Pero vamos más allá de Brasil, país en el que luego de una jugada estratégica de los políticos que fueron siempre el común denominador en las elecciones de presidente, y que viéndose en total sin salida, decidieron jugar la carta que más les convenía, echar el agua sucia al partido de Lula, haciéndose pasar por héroes. En eso consistía el tramo final de la operación n Lava Jatto, en una pelea de pandillas que no dejaba títere con cabeza, porque al final todos resultaron siendo iguales, solo que unos jugaron su mejor carta para hacer ver al país que eran los salvadores.

En Colombia no hemos visto ni la punta del iceberg en este escándalo y entramado, entramado que no se movía en la fiscalía de Néstor Humberto, fiscal que nunca debió serlo con tantos impedimentos, pero que en un país como el nuestro era la mejor carta para tapar y dejar todo como debía ser. Común denominador, los mismos políticos que nos han gobernado, los que nos han manejado durante 200 años, y quien en los últimos 20 años ha puesto presidente, ese común denominador del que no se adelantan investigaciones, y cuando alguna se desengaveta, aparece en los medios que son sus aliados y amigos, para refutar y condenar a quien se atreve a denunciar o a investigar, pero peor aún, aparece para hacer lo que mejor sabe hacer este personaje que usa Crocs en el congreso, descalificar e insultar con su voz pausada y corazón grande.
En cualquier país de Latinoamérica, si gritas agarren al ladrón, no hay quien lo atrape, por eso lo mejor es que ese castillo de naipes no se descubra, porque es mejor desviar las noticias, usar a los periodistas Colombianos como Néstor Morales, Hassan, Luis Carlos Vélez, la Gurisatti, personajes que con sus posiciones personales y un micrófono han olvidado el ejercicio de la profesión periodística, llamado rigor e investigación, acá prevalecen los conceptos personales de aquellos que quisieran ver de nuevo al señor de los crocs en el trono de hierro.


Perlas:

  • Se cayeron las obsesiones de Uribe, ojala podamos pasar esa pagina y seguir mirando hacia lo que realmente importa como país.


miércoles, mayo 22, 2019

De la tierra del olvido

En medio de la polarización que vive Colombia y los temas del acuerdo de paz que siguen machacando los Uribistas para que no se conozca la verdad de lo que ocurrido durante 50 años de conflicto, los medios de comunicación han olvidado por completo la situación que se vive en Santa Marta, en donde hace más de un mes  se vive en una situación que podemos llamar de usurpación de poderes, dado que el alcalde encargado por el presidente Uribe/Duque a la ciudad, se ha dedicado a desconocer los planes de trabajo que se venían llevando a cabo en la ciudad y ha montado un gabinete completamente acorde a los enemigos de la administración actual.

Sin embargo y pese a la huelga de hambre que realizaron algunos funcionarios, esta noticia pasa desapercibida ante los medios de comunicación nacionales, en donde sigue siendo noticia del día, Santrich, o el ex fiscal Martínez, y que hablar del infarto de José Obdulio. Esa es la agenda política que domina el día día en Colombia. Y desconocen lo que realmente ocurre en las regiones y ciudades intermedias como Santa Marta.

No seré yo el más fiel seguidor de la administración actual, pero en derecho de la verdad y lo que corresponde hay que ser claros en que el ganador de las elecciones actuales fue el movimiento fuerza ciudadana, el mismo que ya radicó hace más de un mes y antes del nombramiento de Andrés Rúgeles; la terna con la cual esperan reemplazar al alcalde detenido y suspendido de sus labores. De esa terna no hemos escuchado mucho, solo hasta que la vice vice será la encargada de escoger el reemplazo de Martínez.

De la tierra del olvido solo recuerdan cuando nombran a Carlos Vives, o cuando Falcao hace un gol en Europa. Se olvidan los gobernantes de tantos problemas que agobian a la ciudad que es dos veces santa, esa que fue la primera ciudad fundada en Suramérica por Don Rodrigo de Bastidas hace casi 500 años. Olvidan pues, el problema del agua que la ciudad tiene por carencia de fuentes suficientes de abastecimiento, olvidan tanto que recuerdan solo los votos de los congresistas del departamento, cuando son necesarios para la aprobación de sus proyectos y estos olvidan tanto a la ciudad que no hacen fuerza o eco para acabar una situación de interinidad que solo desfavorece el beneficio de una ciudad que no entiende como un "cachaco" que llegaba por encargo momentáneo se haya tomado tantas atribuciones en el distrito.

Esto es Colombia, no es que no les importe ni cinco a Uribe y su empleado Duque que no se nombre alcalde de los que ganaron, es que saben que en estos momentos en los que se avecina un debate electoral es mejor tener noqueado a quien le puede hacer peso a los intereses de los mismos con las mismas. Total, Santa Marta es la perfecta combinación entre la magia de tenerlo todo y la tierra del olvido.

viernes, mayo 17, 2019

No se le echa cuento al cuentero

Colombia país divino, y del sagrado corazón. Ese en el que el fiscal general renuncia cuando se le aparece el primer motivo que considera válido en su mente brillante, ese que no pudo ser tanto escándalo de corrupción para un personaje que nunca debió ser fiscal. El mismo país en el que Uribe sabe cómo manejar a su títere en la presidencia, es que fue capaz de poner en el poder gracias a los engaños al país de lo divino...

No le puede echar cuentos al cuentero, a quien desde su Twitter maneja la agenda de los medios de comunicación con cualquier declaración que haga de la situación de Colombia. Es un personaje tan macabro, que puede ser amado y odiado por muchos. Sabe el senador, gran colombiano, que al país le gustan las noticias que le revuelvas las tripas y desde lo más profundo de las vísceras se salga a reclamar que se deba extraditar a Santrich, sabe que esa jugada le resulta beneficia para que su títere pueda subir la tan decaída popularidad que tiene en un país tan polarizado como acabado por la clase política. Sabe que tarde o temprano con alguna jugada lo logrará y eso lo hace sentir feliz, porque ahí radica la próxima subida de popularidad. Luego de indignar al país, hay que salvarlo.

Ese mismo cuentero que sabe manejar el poder regional, ese en el que se ha cobijado para no hacer el nombramiento del alcalde encargado de la terna de quien fue elegido para tal fin, sabe el gran colombiano que puede tomarse el tiempo que quiera, y más cuando el país completo esta distraído en el caso Santrich, en si extraditamos o no a quien al parecer siguió haciendo del narcotráfico su modo de vida. Pero más allá de eso, entiende el senador y gran colombiano que hay que buscar el enemigo para el país, y que él y su equipo de gobierno o de seguidores siempre estarán dispuestos a salvar al país del barranco en el que está a punto de caer, o como el dice, que lo dejo caer el presidente Santos.

No le vengan con cuentos al cuentero, no señor, creería que los seguidores del movimiento Fuerza ciudadana y los que hacen la huelga de hambre, para la cual no están preparados en soportar más de dos días, han caído varios ya, deberían estar preparados más para que Duque en consecuencia con su política Uribista no les nombré el reemplazo de la terna enviada, o tal vez lo haga por allá en el mes de Noviembre, justo cuando hayan pasado las elecciones regionales, y con eso Uribe y sus amigos de la clase política se hayan anotado el hit de sacar a alguien que los incomodó como Caicedo. A quien su ego y prepotencia le cobran lo bueno que haya hecho por la ciudad, pero que sobre todo disfruta haciendo enemigos a diario, a todo aquel que no coma el cuento al 100%. Así, de esa forma se echan cuentos en su llamada Fuerza, pero del otro lado tiene a un cuentero con el que no puede. Y no podrá nadie en este país, porque sabe cómo manejar los hilos del poder y la agenda informativa. Así estamos.


Perlas:

  • Todo parece indicar que los creadores de  Game of trhones le darán un final en el que quisieron sorprender tanto,  y alejarse de algo que se debió ver venir, que hará que este final sea de los más decepcionantes que se pudieron pensar.


sábado, mayo 04, 2019

Los filibusteros de la paz

Se denomina filibusterismo a una técnica específica de obstruccionismo parlamentario, mediante la cual se pretende retrasar o enteramente bloquear la aprobación de una ley o acto legislativo gracias a un discurso de larga duración. Es eficaz en los sistemas parlamentarios en los que los representantes de la voluntad popular no tienen fijado un tiempo límite para intervenir y ha tenido significación histórica en algunos momentos de la vida parlamentaria de algunos países.
Las reglas son muy simples: un congresista puede hablar lo que desee siempre que no se siente o se detenga. Normalmente, se suelen leer en voz alta libros de recetas, novelas, hasta que se pospone la sesión.

En el senado estas semanas se vio claramente como es un congreso manejado por Álvaro Uribe mediante otro títere o marioneta que sabe hacer su papel, el bachiller Macías.  El bachiller, logro por todos los medios que la discusión sobre las obsesiones de Duque sobre la JEP tomaran la agenda legislativa de la cámara alta, y durante más de dos semanas tuvo al país en el discurso de si apoyar objetar o no objetar. Se interpusieron en el camino de Uribe y Duque y de sus obsesiones, Cesar Gaviria y German Vargas, tal vez en el único gesto gallardo que han tenido desde que Uribe nos dijo que seriamos Venezuela sino ganaba su fórmula presidencial.
Lo que más le dolía al senador Uribe era mostrar ante el país la segunda derrota consecutiva en este tema, ya la cámara de representantes lo había vapuleado de manera contundente, y conocedor como nadie de cómo se mueven los congresistas colombianos, le pidió a su bachiller, que hiciera y utilizara todas las maniobras posibles para que el debate se retrasará y luego se dilatará, así de esa forma logro obtener en su bando a más de 5 congresistas de partidos declarados como independientes, en los cuales militan personajes del nivel de Eduardo Pulgar y José Name. Ese estilo que usaron con Yidis Medina y Teodolindo para lograr la reelección de Uribe.
A estas alturas lograron lo que pudieron, y sabiendo de que no tenían los votos dilataron y dilataron, cansaron, llamaron a uno y al otro, gritó Uribe en el congreso, amenazo con no seguir los acuerdos de bancadas que definieron en la posesión de este congreso. Hizo todo su circo con el fin de que no se viera como un nockout, al final logró conseguir que el tramite de sus obsesiones lleguen a la corte y que sea esta quien por fin defina que pasará con la ley estatutaria de la JEP.

A mermelada pura, con sabor a tocino, a eso saben los cambios de última hora que hoy se justifican como no estar de acuerdo con lo que sus bancadas definieron. Olvidándose estos amigos de Uribe que están en el partido equivocado, que la ley de bancadas define que se debe votar en bloque cuando exista esta decisión, les guste o no y que para eso se deben seguir fortaleciendo los partidos.

Es tal la calaña de los filibusteros de la paz en Colombia y el temor a la verdad, que lograron imponerse en el plebiscito con mentiras, lograron emberracar al país, en el único papayaso que les dio Santos, y con eso se han justificado y lo seguirán haciendo, porque saben que su política depende de que exista esa sensación de que las cosas van mal, o que las farc nos volverán como Venezuela, de eso y de las mentes débiles que saben pensar con las vísceras. 



Perlas:

  • Mucho de qué hablar esta semana, por ejemplo el hecho de tener a un embajador en la OEA que es el hazme reír del mundo pero que irónicamente es faro de luz para muchos en Colombia. Las cosas que dice el doctor Ordoñez la verdad es que dicen mucho de lo que es el gobierno de Duque, un circo.
  • Solo humo en Venezuela, esta semana se volvió a vivir un impulso en aras de sacar al dictador Maduro, cosa que no sucederá sin el apoyo de las fuerzas militares venezolanas, y estas al parecer no están en esa línea de sacar a quien los ha untado de mermelada hasta volverlos diabéticos.


Entraron nueve, quedaron tres: la soledad del megalómano y el final del viaje

El 7 de agosto de 2022 pasó a la historia por ser el día en que el primer gobierno de izquierda iniciaba su andar. Ese día, en la posesión d...