A comienzos de 2025 empezaron a aparecer grafitis con la pregunta «¿Quién carajos es Caicedo?» en ciudades como Bogotá, Barranquilla, Medellín, Bucaramanga, Cúcuta, Armenia, Ibagué, Pereira, Tunja y otras, sin que inicialmente se identificara al responsable. La campaña generó curiosidad y especulación en redes sociales. Cuando Carlos Caicedo, exgobernador del Magdalena, ya era precandidato presidencial, fue consultado por esas pintadas. En una entrevista con Caracol Radio afirmó que conocía el fenómeno por los medios y las redes sociales, y que no descartaba que simpatizantes de sus ideas políticas las estuvieran realizando, aunque no aseguró haber ordenado la campaña.
En un hecho que resulta tan épico como anecdótico, el pasado 29 de julio —Día de Santa Marta—, Carlos Caicedo fue condenado en primera instancia por el Juzgado Noveno Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Bogotá a una pena de 117,6 meses de prisión (9 años y cerca de 10 meses), además de una multa de $4.453 millones y la inhabilidad para ejercer funciones públicas por el mismo tiempo de la condena. Según la sentencia, el proceso se relaciona con el contrato PS-04 del 20 de agosto de 2014, celebrado entre la ESE Alejandro Próspero Reverend y la empresa Mediredes S.A.S., por un valor aproximado de $6.532 millones. El objeto del contrato era realizar el mantenimiento y la adecuación de cinco centros de salud de Santa Marta: Bastidas, La Candelaria, Mamatoco, Taganga y el barrio La Paz.
La jueza concluyó que Caicedo fue coautor de los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación agravado, en concurso con el delito anterior. En esencia, la decisión judicial sostiene que el proceso contractual presentó irregularidades que permitieron la apropiación indebida de recursos públicos destinados a la infraestructura de salud.
Mientras se resuelve la apelación a estos más de 9 años de cárcel, el exalcalde de Santa Marta sigue vinculado a otros expedientes penales y disciplinarios. Además, es investigado por la Fiscalía tras una denuncia por presunto abuso sexual de una menor y enfrenta varias denuncias de mujeres que lo señalan por presunto acoso sexual y abuso de poder cuando trabajaban en la Gobernación del Magdalena o en el movimiento Fuerza Ciudadana.
Santa Marta vivió 12 años bajo el poder de Caicedo con la promesa de un falso cambio que nunca llegó, pero que sí enriqueció a los "nuevos ricos" de la ciudad. Caicedo, Rafael Martínez y Virna Johnson fueron los alcaldes durante este período: toda una maquinaria escudada bajo el discurso de la transformación para cambiar a los de antes por ellos... y resultaron peores. ¿Será que Santa Marta aprende la lección y se libera de las garras del populismo?
Es momento de recordar aquel video de Caicedo llorando con gafas oscuras, diciéndole a la persona que lo grababa: «¡Qué risa tiene ese hijueputa!». Todo un clásico por estos días; un clásico para muchos de los que hoy tenemos la sonrisa de la tranquilidad, sabiendo que siempre estuvimos frente a un delincuente como los de antes que tanto criticaba, hoy condenado por corrupción.
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